CAPITULO 8

1075 Words
Sentir su cuerpo pegado al mio encendió una parte de mí, hace tiempo que no sentía ese tipo de conexión con nadie hasta ahora, sentir sus brazos fuertes alrededor de mi cintura, sus labios gruesos sobre los míos, poseyéndome con ellos, enviando ráfagas de placer por todo mi cuerpo. Sumerjo mis dedos por aquel lacio cabello, haciendo caer su sombrero al piso, dejándome llevar por aquella anhelante provocación. Nuestras lenguas se entrelazan entre sí, un fuerte gemido sale de mi garganta cuando una de sus manos aprieta una de mis nalgas. “Dios mio que hombre” lo acerco más a mí, profundizando más el beso, provocándolo con mi boca y cuerpo. Deseo más, quiero mucho más de él. -¡CAMI! ¡CAMI DONDE ESTAS!- reacciono, me separo de el de prisa y lo miro con odio, aunque no hace mucho me encantaba estar entre sus brazos. -¡De lo que paso, nada de comentar, esto…-nos señaló- ¡solo fue un maldito error! -Te equivocas preciosa- levanta su sombrero y se lo pone- esto como tú lo llamas no fue un error, y mucho que lo disfrutaste. Voy a responder cuando aparece Santia- pensé que te habías ido para el monte, ya me iba a buscarte aun que me apareciera cualquier vicho por ahí- le sonrió, ella mira tras de mí, y luego me mira a mí. -Creo que es mejor que las deje a solas, me retiro señoritas- él se va a marchar pero se detiene. Sus ojos me miran con una sonrisa pícara- ha, se me olvidaba, mañana tenemos que trabajar temprano, te espero a las cinco en punto en el establo de los caballo- frunzo el ceño, voy a replicar que ni loca me paro a esa hora pero una vez más se me adelanta- y no quiero que llegues tarde si lo haces, yo mismo me asegurare de sacarte de esa cama sin importar si estas desnuda o no- “pero no se molestaría si me ve desnuda, para el seria todo un honor verme sin ropa”. -Está bien, nos vemos a esa hora- respondo sin darle mucha importancia. Él se marcha dejándome completamente sola con Santi, quien me mira con los ojos muy abiertos y un poco sorprendida. -No me pienses negar que no te gustas ese hombre, si te soy sincera es guapísimo, todo lleno de músculos y… -Y nada, yo no me ajunto con corronchos como el, además se te olvida que estoy comprometida con Frangelo. -La última vez que lo vi, estaba hecho una furia porque no le dijiste lo de tu viaje- frunzo el ceño. -Lo viste- sonríe. -Me lo encontré en el aeropuerto, iba a España por cuestiones de trabajo- por supuesto, el siempre en su trabajo, quizás esa sea la razón por la que ya no despertaba nada en mí. Su atención se volvió nula cuando se convirtió en el CEO  de la empresa de su padre. -Oh claro, ahora se molesta por que no le informe, pero el ni siquiera me informa cuando se va a sus viajes de negocios, solo se despide y desaparece por meses. Por qué tendría yo que decirle a donde diantres voy. -Bueno, porque eres su prometida… -De palabra, no es porque hemos estado juntos de otra forma- respondo tajante. Nos adentramos a la casa y nos disponemos a irnos a dormir. Ambas nos vamos a nuestras respectivas recamara, yo me desnudo completamente y me sumerjo en mi cama, “veamos si el hombre será capaz de sacarme en volandas”, cierro mis ojos y me dedico a soñar con aquel beso devastador que aquel vaquero de buen cuerpo me dio. *** Me despierto por el sonido del gallo, gruño enojada, pero no me levanto. Solo miro la hora en mi móvil, y descubro que tan solo son las seis en punto. Si… no soy muy madrugadora, y no lo seré por el simple hecho que don Alessandro Vidal ordene. Sigo durmiendo por un buen rato hasta que escucho las pisadas en mi recamara. No abro mis ojos, solo me mantengo quieta, hasta que me levanto con prisa al sentir el agua fría chocar contra mi rostro. Sin importar que me viera los pechos, me levanto de golpe con la cara roja de la rabia. Me paro frente a él, completamente desnuda. -COMO DEMONIOS SE TE OCURRE DESPERTARME CON AGUA FRIA- grito, los ojos de Aless me recorren cada tramo de mi cuerpo, haciéndole babear y quedarse callado- TE ESTOY HABLANDO PEDAZO DE PORQUERIA. -Cubre…cúbrete- murmura nerviosamente, miro mi cuerpo desnudo, y con solo una pequeña braga tapando mi partes íntimas. Soy modelo, hace un buen tiempo que deje el pudor aun lado, por lo que me da igual que me vean desnuda, ya había hecho unas buenas secciones de fotos casi completamente sin nada. -¡Que! Acaso nunca has visto a una mujer desnuda- digo sin más, el me mira serio. -Claro que sí, pero de igual manera deberías cubrirte acaso no te da pena que te vea un desconocido- me encojo de hombros. -Como si no estuviese acostumbrada a que otros me vean en pelotas- le doy caso omiso. Voy a darme media vuelta, para buscarme algo que ponerme pero unos brazos rodean mi cintura y me pegan a su pecho. -Demonios…- me quejo, el me abraza más fuerte, haciéndome sentir en mis nalgas su ya erecta erección. -No es muy inteligente de tu parte provocarme Lady, se te olvida que soy hombre, y a parte no me da nada de gusto que otros vean tu cuerpo. -Tú no eres mi dueño- respondo enojada por sus palabras, “que se creía” yo era libre de hacer lo que me viniese en ga… El me voltea y me pega a la pared, acorralándome con su cuerpo- oh no, por supuesto que no soy tu dueño, pero tu padre me dio el permiso de cortejarte, para que así podamos casarnos. -Mi padre hizo que… -Tu padre quiere que nos unamos al santo matrimonio, que hombre más indicado para caminar a tu lado que yo- mi ceño se frunce de repente, trato de alejarlo de mí pero es como una roca. -Eso no pasara, yo no me casare con un campesi…- sus labios se apoderan de los míos callándome por completo. Estoy perdida, estoy completamente y absurdamente perdida …
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD