VANESA- Por dios, ahhh, para un poco, ahhhh, vas a hacer que me corra y quiero disfrutar más. Decidí pasar de estas dos, cerré los ojos y me concentre en disfrutar el manjar que tenía en la boca, sabía que Bea me miraba cada dos por tres y no podía masturbarme pero mi sexo estaba ardiendo, sentía mis flujos rebosar por mis bragas y escurrir por mis piernas, tenía miedo de dejar un charco en el suelo. BEA- No te imaginas como está disfrutando la que va de estrecha, debe estar metiéndosela hasta el esófago. Pero no seas tan ansiosa que es toda para ti. Me daba igual lo que me dijera, necesitaba sentir los chorros de semen en mi garganta. VANESA- Ahhh, no aguanto más, ahhhh, me voy a correr, ahhhh, dame con todo, siiii, clávamelos, ahhhh. Sentía que la eyaculación de José era inminente,

