José se lo pensó dos veces pero ya le importaba poco que le viesen y aunque se empalmara nadie se lo iba a recriminar, además con un poco de suerte conseguía que se animaran Mila y su prima, así que también se quitó el bañador y lo lanzo a la orilla, en el peor de los casos por lo menos podría disfrutar de la sensación de nadar desnudo. Esther y Eva le vitorearon al hacerlo pero Mila se quedó callada, sintió como empezaba el hormigueo en su sexo solo de pensar que la polla de José estaba al descubierto. ESTHER- ¡¡¡De premio se ha ganado unas ahogadillas!!! Eva y Esther se lanzaron a por él. Esther se lanzó de frente sobre José y le plantó las tetas en la cara, pero no pudo hundirle, José solo tenía que abrir la boca para chuparle un pezón, no le faltaban ganas de hacerlo pero se contuv

