Mientras le secaba sus pechos, esta vez de frente, le dijo: Ay que secarlos bien, y debajo de las axilas para evitar la aparición de hongos. La tolla la pasaba por ambos pechos de la joven, para luego ir bajando. Nico decidió agacharse ante la joven, situándose delante de la entrepierna de aquella por primera vez. Agitado, contempló el pubis y la maraña de vellos que en cierto sentido tupian la entrada de aquella joven v****a. Tras secarlo un poco con la toalla, se concentró en los labios vaginales de la joven, observando que éstos eran de un color rosa. La joven se mantuvo nerviosa, excitada y sin saber que hacer, miraba hacia abajo, observando el atrevimiento de la pareja de su madre, que en ese momento le estaba examinado su v****a. La agitación de la joven se incrementó cuando obse

