José volvió a sorprenderme, me dio la vuelta y se pegó a mi espalda, pude sentir que su polla seguía dura y se pegaba a mí culo, además siguió hablándome bajito en el oído, eso hizo que se me erizase toda la piel. - Después de eso Vanesa se había calentado viéndonos y sin darme tiempo a recuperar el aliento hizo que se lo comiese. José llevo sus manos a los laterales de mi falda y la fue subiendo hasta que pudo meter su polla en la hendidura de mi trasero rozándose contra mis bragas. - Me sorprendió muchísimo que se tumbase y se subiera la falda dejándome verla su ropa interior sin pensárselo dos veces, y no solo eso, se apartó las bragas y pude verla el coño, estaba rebosante de fluidos, por fin pude recrearme mirándolo. José metió una mano por delante de mis bragas y comenzó a mastur

