Era por la mañana. Phoebe jugaba con Meg en el parque, cuando Meg se cansó, corrió hacia adentro de la casa, Phoebe iba a hacer lo mismo, pero Henry la detuvo. —Suéltame. —Phoebe, no me dejaste acercarme. —Murilo dijo que solo puedo acercarme después de la boda. No quiero casarme contigo, ni siquiera… no me gustas. Henry dio algunos pasos hacia atrás. —Phoebe, te amo. —Ni siquiera me conoces. —Y no necesito. Y voy a hacer que tú también me ames. —Me vas a sacar de mi casa, Henry. —Construí una linda cabaña para nosotros. Y juro que te llevaré a ver a tus hermanas. —¿Podemos vivir en el condominio? —No. No me llevo bien con la mayoría de los hombres y soy antisocial. Ven a caminar conmigo. —No. No me gustas. Murilo apareció en la puerta. —Phoebe, adentro. Pauliny quiere saber

