22. Lección

1104 Words

Estefano cruzó los brazos —Cã se resolverá conmigo... Estefano se sentó al lado de Rudá —¿Qué dijo el soldado? —Tío... —¿Qué dijo el soldado? —Que la tía estaba cada día más bonita. Rudá suspiró. —Y que yo... Ni siquiera pudo terminar. —Sabes que nunca le faltaría el respeto, ¿verdad? Ella es como una madre para mí. Me siento a sus pies porque de pie no puede acariciar mi cabello. Respeto, tío, más que a cualquier otra persona. Estefano lo sabía. —Lo sé, Rudá. —¿Puedo quedarme a dormir en casa hoy? —¿Rayra está siendo dura contigo? —No mucho, pero extraño que usted y la tía estén cerca. Extraño dormir en casa. Se veían todos los días. —¡Oh, chico! Creo que viniste para ablandar mi corazón, esa es la única explicación. Estefano pensaba que estaba muerto en vida, pero luego

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD