Juno miraba las fotos que tomó de Aruana. Iban a montar varios álbumes, ella no tenía ninguna foto de la infancia, pero ahora tendría muchas. Y Juno y Rayra sospechaban que Aruana conseguiría incluso un lugar en una agencia de modelos fotográficos, ella era fotogénica y muy bonita. Continuaban fotografiando cada detalle de los preparativos. Rayra quería pagar por el servicio de Juno, pero ella se negó a recibir porque, como amiga, Rayra ya había hecho mucho, incluso pagaba la mensualidad del curso de fotografía. Cuando Juno terminó de revisar las fotos con la hermana de Rudá, Aruana subió a guardar algunos artículos de la boda. Rayra le ofreció la mano a Juno, se fueron a sentar en la plaza, lejos de los que pasaban. —¿Qué pasó? —Tengo algo que decir. —¿Descubrieron lo que hice? Ju

