Henry montó una pantalla gigante, el chico era rápido y práctico, aparecieron fotos de ocho hombres. Estos hombres hablaron con Cã en los últimos días. Sabían sus nombres, pero uno de ellos, Henry, logró ver su rostro, pero no su nombre, porque el tipo se escondía como una rata en un alcantarillado profundo. Henry lo encontraría, pero podría tomar tiempo y el hombre escaparía. —¿Quién es Cã? —No sé. Rómulo sacó un cuchillo: —Lo recuerdo jefe.. Henry estaba en la mesa que había armado, pero se quitó la camisa y se levantó, quedándose solo con ropa interior. Cã abrió los ojos... —Tío, ¿puedo sacar su apéndice? Quiero ver el tamaño. Cã se arrastró cerca de la pared... —¿Tienes problemas con la ropa, Henry? —No jefe, pero iré a buscar a Phoebe y Meg a la casa de Murilo, y las dejar

