Rudá besó su rostro. —Yo... —Caminaste por el condominio en bata. Cã y Murilo vieron. —Yo fui detrás de ti. —Desnuda debajo de la bata... Él la tenía presionada contra su cuerpo, y la erección presionaba en ella casi al punto del dolor. Cuando él se alejó para terminar de desnudarse, Rayra corrió por las escaleras, pero no llegó muy lejos, porque fue jalada hacia atrás, jalada por el cabello, chocando contra su pecho. Llevaba una camiseta de él amarrada como un cropped, y unos pantalones de tela flexible, Rudá jaló los pantalones que cedieron... —¿Vas a asustarte? —No... —Sigue el pasamanos de la escalera, no puedo esperar... y debes usar ropa interior, Rayra. Ella rió... —Los pantalones tienen protección Rudá, por eso me gustan. —Aun así... Él jaló la blusa fuera de su cuerp

