Rudá estaba despierto, observaba a Rayra dormir, era la visión perfecta.. Ella vestía una camiseta de él y olía a deseo, amor y pasión. Finalmente se dio cuenta de que ella era su esposa. Y le gustaba estar en su cama, a pesar de todos los problemas y de que él tenía la boca sucia. El ejecutor de la mafia tenía muchas ganas de decirle algunas palabrotas más, pero su pequeñita estaba realmente cansada, intentó despertarla, pero fue en vano. Era la pequeñita más sexy y hermosa que conocía. Durmió con ella pegada a su cuerpo. Casi dormido le susurró un lindo mensaje para ella. Cuando pensó que estaba jodido, no pensó que lo estaba tanto. Rayra lo tenía completamente... (...) Cabaña de Henrique/Mañana soleada Henry observaba a Phoebe jugar al ajedrez con su padre. Henrique se había

