Rayra sonrió a Helena, era bueno ver a Rudá ser capaz de abrazar a su familia, aunque no todo se podía olvidar, podrían ofrecerse cura mutua. —Tío Henrique los espera. Domini ofreció la mano a Aruana, recibiendo una mirada amenazadora de Rudá. Helena se interpuso.. —Rudá —Tía.. —Vamos a hablar a casa. La tía dijo —Domini quédate. —Es su marido… —Aún no lo es, y si ella no quiere casarse con él, no se casará. —El jefe me dio autorización. —Domini advirtió. —Eso fue antes.. Rayra dio un beso a Rudá. —Vamos a casa, hablamos allí. (...) Henrique estaba de pie, no pudo sentarse después de ver su nombre. Cuando la puerta se abrió, se apoyó en la pared, había visto algunas fotos de Aruana, pero ella lucía diferente. Tenía los ojos asustados, pero también tenía los ojos de alguie

