—¿Qué tengo que hacer que? —preguntó agitándola Alicia. —Tienes que hacer muchas cosas al menos hasta que te asignen tu lugar permanente. —Eso no fue lo que pregunté Valeria. —Si, tienes que hacer de secretaria del Señor. —¡No quiero! —negó chillando fervientemente. — ¡Alicia! —regañó Valeria con los brazos cruzados. —No es cuestión de desear, es que tienes qué. No eres el tipo de chica que desea o disfruta asesinar y eso tú y yo lo sabemos, aún tiemblas cada que se menciona tu primera misión y eso fue hace tres días. Por lo que considero que está esta es tu mejor opción. —Pero.. —Pero nada, perfecto para ti dije, no tienes que empuñar un arma ni mucho menos dispararla, solo tienes que llevar café y algunos documentos no es nada del otro mundo, además de que el señor Leonardo no mu

