Mia No quiero pensar mal, aunque no es la primera vez que lo escucho hablar ten cariñoso con alguien por teléfono, tengo que dejar que mi cabeza se enfríe para luego hablar como corresponde, porque conociéndome, solo voy a gritar y exigirle respuestas, la inseguridad que ha dejado Alonzo en mí es muy difícil de borrar. Subo las escaleras y me voy a la habitación que compartimos hace tan solo dos noches y aunque mi cabeza me grita que vuelve a la otra habitación no lo hare. Me doy una ducha rápida y salgo del baño con mi pijama ya puesto, observo a Alessandro sentado en la cama y se que quiere hablar, pero no es el momento, aun no. Abro las sabanas de mi lado y me meto, quince minutos después, se mete Alex, pegándose a mi cuerpo y susurrándome bajito que me quiere. Maldita sea y mis in

