Alessandro Durante toda la cena, he intentado pasar las miradas que ese idiota de Alonzo le daba a Mia, tampoco pase por alto el hecho de que ella simplemente lo ignoraba y aunque eso me daba cierta tranquilidad, el hecho de saber que fueron algo me carcome por dentro y odio este sentimiento nuevo que florece gracias a Mia. Celos. Volviendo a casa, el ambiente en el coche es algo incomodo y sé que a Mia le molesta, pero me lo confirma cuando me lo pregunta directamente. —Alex ¿Qué ocurre? —Nada ¿por? — la forma en la que respondo sale más fría de lo que pretendía. —¿Por qué estas serio y apenas te limitas a responderme? No sé qué es lo que ocurrió para que estes así, pero no me gusta. —¿Quieres saber lo que me ocurre? Detesto la forma en la que ese imbécil te mira, prácticamente

