Bastian Al parecer, todos mis errores me empezarían a golpear en la cara. El primero y el más importante: el haber estado ciego y creer en Casandra. ¿Cómo puede estar tan podrida por dentro y engañar de esa manera a tantas personas? Realmente es increíble, pero claro, yo sería el último en darme cuenta de lo idiota que estaba siendo con la mujer que en verdad amaba con todo el corazón. Veo que ella abre sus ojos completamente sorprendida; la chica que ahora sé que es su amiga la ve confundida. Casandra sonríe, pero sé que esa sonrisa es falsa, pues también me doy cuenta de lo nerviosa que se encuentra. Su voz empieza a temblar; jamás la había visto de esta manera. —¿De, de qué hablas? Estoy así hace años, ¿o ya olvidaste el accidente que tuve hace tiempo? Su amiga la ve con el ceño fru

