Miranda Escuché ruidos en la sala y de inmediato me levanté de la cama, un poco asustada. No sabía de quién se trataba, pero tenía que averiguarlo, así que coloqué mi bata y caminé muy lentamente. Eran susurros, pero parecía una discusión. Yo abrí la puerta de la recámara y caminé muy lentamente para no hacer ruido. Mientras más me acerco, me queda muy claro que se trata de Gema y Camilo. Yo suspiro y niego, pero me quedo en el pasillo. Sé que es de mala educación escuchar conversaciones privadas, pero con todo lo que nos está pasando, no sé qué sucede con ellos, así que guardo silencio para escuchar. —No, Camilo, entiende, no quiero volver a cometer los mismos errores del pasado. ¿Qué pasará cuando vuelvas a ver a esa loca? ¿Qué tal si te convence de que te ama y me haces a un lado? No

