Jugando con papá —Ruega más —ordena, terminando de fundir mis jodidas neuronas por completo. Va a volverme loca. —Por favor, papá, quiero correrme —insisto, temblando por los movimientos que hace con sus dedos dentro de mi coño. Una delicia. —Fóllame la boca, mi amor. Restriegate contra mí, dame todo de tu dulce coño —ordena, sonando tan malditamente bien. Joder, no sé qué pacto tiene su boca con mi coño, pero el que me llame mi amor mientras me suelta vulgaridades me pone a reventar. Gimo y hago lo que pide, apoyando mis manos en el escritorio para comenzar a girar mis caderas, frotándome contra su deliciosa boca, consiguiendo que el orgasmo no demore nada en formarse. No vuelvo a pedirle permiso, lanzo mi cabeza hacia atrás, dejándome ir duro contra su boca mientras grito una y ot

