Tuvo que hacer lo que Yura le dijo antes a pesar de que no quería, quitarle la cinta con un cubo de hielo y lo más suave que podía tirar de aquella cinta tapagoteras, cortar cada una de las cuerdas para poder librarlo de aquella enredadera que tenía en sus brazos, cuando su primer brazo estuvo libre Yuri se dejó caer hacia enfrente adolorido pues casi que colgaba, ya que la barda era más alta y no podía estar sentado, cuando Edith libero su otro brazo se dejó caer al suelo agotado y con los brazos escaldados por las cuerdas que le sujetaban con exagerada fuerza. – Ese idiota me las va a pagar. – gruño mientras rodaba por el suelo sintiendo un fuerte dolor en la espalda por lo forzada que fue su postura al ataque. – ¿Qué te hizo? – comenzó a ver por donde podía cortar las cuerdas de su t

