CAPÍTULO 7

3327 Words
El aire era frio, el cielo comenzaba a oscurecerse y sólo se podían ver pequeños rastros del sol. En aquella calle rodeada de árboles y poca gente, Ailén sentía como todo su cuerpo se entumecía más por la sorpresa de ver a su tío con esa expresión que por el frio, lo miraba detenidamente, tragaba saliva y se armaba de valor para hablar, pero fue interrumpida por una voz fuerte y ronca — No sé qué es lo que estas intentando, pero deja de meterte en mi vida, suficiente tengo con que vivas en mi casa — Cedric fijó sus ojos en ella, solo quería escuchar unos cuantos insultos, tal vez una bofetada y esa niña se iría, en esos pocos días que estuvo viviendo bajo su techo ya le había hecho suficientes cosas como para que se fuera así que solo era cuestión de tiempo. Ailén escuchó detenidamente lo que decía, no podía negar que le pareció un total idiota, pero no quería simplemente huir — ¿Porque me odias tanto? ¿Creíste que, tratándome mal, haciéndome la vida imposible y hablarme como ahora era suficiente para que me fuera? Lo siento tío, pero ya he tomado una decisión y me quedare contigo. No cabía duda, para Cedric había sido un golpe bajo. Le sorprendía, pero aún no se daba por vencido, se acercó de un paso a la joven que estaba frente a él, con su mano tomo su mejilla y se acercó a su oído — ¿Entonces será suficiente para ti si te hago mía? Ailén sintió como su cuerpo se tensaba, un escalofrió recorrió su espalda, pudo sentir el rose de sus mejillas y el cálido aliento de aquel hombre y de pronto sintió como su cara se tornaba roja, reacciono rápidamente y con poco esfuerzo lo alejo — ¿Qué crees que estás haciendo? Cedric miró a la enrojecida joven y le dio una mirada de odio — Niña, no te creas tan importante como para que yo te odie, simplemente me molesta que seas tan mimada por tus padres, una niña como tú no entendería como es la vida real. — Tienes razón, no entendería nada de la vida y mucho menos lo que tú has vivido, pero no me pienso ir — el viento sopló tan fuerte que hizo que su cabello se moviera libremente causando que Cedric sintiera una extraña sensación en el pecho al ver a esa hermosa joven — No me alejaré de ti, no sólo quiero aprender de la vida por mí misma sino que también quiero intentar cambiar la forma en que tú la ves — lo miró con una sonrisa alegre haciendo que Cedric se congelara, sorprendentemente para él era la primera vez que una mujer lo dejaba sin aliento. Hubo un momento de silencio, Cedric intento mantener la compostura, suspiró profundamente e intento hablar, pero fue interrumpido por unos brazos que le rodearon la cintura, bajo la mirada y visualizo a una mujer de cabello n***o y ojos azules — ¡Cedric! Te estuve esperando en tu casa durante horas. ¿Dónde te metiste todo el día? — volvió su vista a la joven que se encontraba frente a ellos observando con expresión molesta aquella acción hecha por la mujer — ¿Quién es esa niña? — preguntó curiosa mientras la miraba de arriba-abajo. — Nadie — respondió Cedric fríamente & ¿Por qué fuiste a buscarme a casa? — ¿Acaso es tan raro que vaya a buscar a mi novio? — esa última palabra hizo que Ailén sintiera un pequeño ardor en el pecho — Pasa la noche en mi departamento, hace un tiempo que no lo hacemos — la mujer lo beso apasionadamente. — Está bien, vamos — dijo Cedric acercándose a un auto rojo, mientras la mujer lo seguía. Ailén se quedó mirando como aquel coche se alejaba y sin más comenzó a caminar lentamente mientras su mente divagaba. Llego a la casa de su tío y tomó un baño, mientras se encontraba en la tina pensó sobre lo que había sucedido, pero por más que intentara pensar en otra cosa lo único que pudo llegar a su mente fue como aquella mujer bastante bonita beso a Cedric. Después de una larga noche, la alarma de Ailén sonó eran exactamente las 5:30 de la mañana, por primera vez en toda su vida no había necesitado que la despertaran, era su primer día de clase y quería estar preparada. Recogió su cama, se metió al baño y unos minutos después salió para vestirse, se maquillo un poco, tomo el bolso con sus útiles escolares y bajo las escaleras. Observó que todo estaba igual a la noche anterior lo que significaba que su tío no había regresado a casa. Se dirigió a la cocina y preparo su desayuno. Un rato después Caroline y Ben ya se encontraban esperando por ella para llevarla a su nuevo Instituto. — ¿Cedric aún sigue durmiendo? — pregunto Caroline - Por lo menos hubiese despertado para despedirte. — Esta bien. No es necesario — Ailén estaba un poco nerviosa, no sabía si decirles que Cedric ni siquiera había pasado la noche en casa o sólo dejarlo así Decidió cambiar la conversación — Es muy temprano ¿Está bien que hayan dejado a los niños solos en casa? — Por su puesto ellos ya se han quedado solos en casa además aún duermen así que no pasa nada — respondió Caroline con una linda sonrisa. El camino a la preparatoria fue tranquilo mientras conversaba de cosas comunes, Ailén estaba feliz de que hubiera personas amables y buenas como aquella pareja cerca de ella para no tener que pensar todo el tiempo en su desagradable tío. Pocos minutos después ya se encontraba frente a su escuela, desde fuera se veía que era un lugar grande y muy bonito, bajo del auto y se despidió de Ben y Caroline. — ¡Ailén si necesitas algo no dudes en llamarme, vendré en seguida! - gritó Caroline tan fuerte desde el auto que algunos alumnos dirigieron su vista hacia ella. El auto se alejó de la escuela, Ailén entró mientras pensaba en lo amable y buena persona que era Caroline ahora entendía porque Cedric estaba enamorado de ella. Sólo pensar en eso hacía que le doliera un poco el corazón, pero la joven hizo caso omiso a esa sensación tan extraña y camino por los pasillos en busca de la dirección. Pasó unos minutos recorriendo la escuela, pero no lograba encontrarla — Parece que ya es momento de preguntar — se dijo a sí misma mientras se dirigía a un grupo de chicos que se encontraban cerca. — Hola. Disculpen, acabo de transferirme a esta escuela y estoy buscando la dirección, ¿Podrían indicarme en donde se encuentra? Uno de los chicos se acercó a ella la miro un poco sorprendido a lo cual Ailén se sintió un poco nerviosa, pero de pronto recordó — ¡Tú, la chica del supermercado! — dijo alegremente el chico. — Antoni ¿Conoces a esta chica? — preguntó una de las jóvenes que se encontraban con él. — Si, nos conocimos el fin de semana en el supermercado, llevaba demasiadas cosas y comenzó a llover así que le ayude — explicó a su amiga. «¡Ahora recuerdo! Que coincidencia que este chico estudié en la misma escuela a la que me transferí» Pensó Ailén mientras observaba detenidamente a aquel apuesto chico, era alto, de cabello dorado y unos hermosos ojos azules, pero lo que más llamaba la atención de él era su alegre manera de hablar y su linda sonrisa. — Hola, mucho gusto mi nombre es Ailén acabo de transferirme, vengo de Nueva York y espero que nos llevemos bien — habló de forma respetuosa y muy amable para poder encajar en esta nueva escuela. Los chicos la miraron un poco extrañados, a lo que ella en realidad no sabía por qué. — Por favor Ailén no seas tan formal, aún no sabemos en qué grupo estarás, pero yo también espero ser tu amigo — le respondió Antoni con esa linda sonrisa — Te presentaré a los demás, ella es Sofía mi mejor amiga, nos conocemos desde que somos unos bebés. Nuestros padres también son buenos amigos desde que estuvieron en primaria — le señaló a una chica bastante bonita de cabello pelirrojo y ojos azules igual a los de él, quien la miraba de una forma que ni siquiera Ailén sabía por qué. Antoni continuó — Ellos son los gemelos Patrick y Catherine, también somos amigos desde primaria — ahora señalaba al par de jóvenes que estaban entretenidos jugando entre ellos, eran muy lindos, de cabello n***o y ojos café. Al mirarlos a todos parecían un grupo bastante peculiar y divertido totalmente diferente a sus mejores amigas, pero parecían buenos chicos. — Por cierto, Ailén, ¿Querías ir a la oficina del director verdad? — preguntó Antoni. — ¡Oh! Es verdad. Tengo que ir para que me asigne grupo — Ailén revisaba su celular y veía que ya era algo tarde, lo que más quería era entrar a su nuevo salón y comenzar con las clases, entre más rápido comenzará todo más rápido terminaría. Eso pensaba la joven quien lo único que tenía en mente era terminar ese año e irse de nuevo a su hogar junto a sus padres. Antoni se ofreció a llevarla hasta la oficina, en el trayecto conversaban sobre varias cosas sorprendiendo bastante a la joven Ailén ya que con ese chico tan amable y guapo podía hablar tan cómodamente como si se conocieran desde hace mucho tiempo, por un momento pensó en lo diferente que eran Antoni y Cedric. Después de un rato caminando llegaron a su destino, Antoni se despidió de Ailén para dirigirse a su salón. Cedric se encontraba alistándose para salir de casa de su compañera de la noche anterior, a pesar de ser un mujeriego no era tan irresponsable como los demás creían que era, le gustaba asistir a sus reuniones empresariales además de tener todo en orden y listo. Mientras terminaba de ajustarse la corbata, entro una llamada a su celular, al ver de quien se trataba sabía que su tranquila mañana acababa de terminar. — ¿Se puede saber en dónde demonios estas? — habló desde la otra línea un Ben muy molesto que si no fuera por esa gran distancia que los dividía era seguro que mataría a Cedric simplemente con la mirada. — Me quedé en casa de una amiga — respondió sin mucho interés Cedric quien estaba tomando sus cosas para salir de la habitación — Ya no soy un adolescente, no tienes por qué enojarte. — Se perfectamente que eres un adulto, pero lamentablemente te comportas como un adolescente, no voy a discutir por teléfono mejor nos vemos en la oficina en media hora — no dio tiempo para que Cedric contestará y colgó el teléfono. Cedric sabía mejor que nadie que su único y mejor amigo estaba realmente molesto con él, bajo las escaleras y busco su cartera entre los cojines del sofá. — ¿Te ibas a ir sin despedirte? — Tania la mujer con la que había pasado la noche anterior se encontraba detrás de él sólo cubierta por una sábana blanca. «No niego que es muy hermosa, tiene un excelente cuerpo y es de buena familia, pero sólo nos utilizamos el uno al otro para llenar el vacío de nuestro corazón» pensaba Cedric mientras observaba detenidamente a la mujer — Ya tengo que irme, Ben me mata si no llegó a tiempo a la junta. La mujer se acercó a él para besarlo en los labios — Por favor quédate un poco más. — Sabes que en mí no funciona eso — camino a la salida y volvió la mirada a donde se encontraba la mujer — Y no me vuelvas a decir que somos "novios" nunca tendremos ese tipo de relación — cerró la puerta, dejando a Tania con una expresión de insatisfacción. Durante el camino a su oficia Cedric intentaba no pensar en todo lo que le había dicho Ailén la noche anterior — Es imposible que esa niña me haga sentir tan extraño sólo por lo que dijo — cerró los ojos y pensó en la joven que vivía en su casa — Es muy bonita y amable, aunque tiene un carácter del demonio igual que su madre — sonrió ligeramente y al darse cuenta de su acción cambió su expresión a una más seria tratando de ignorar lo que acababa de hacer. Ailén se quedó sorprendida observando a sus nuevos compañeros, era como si el destino estuviera de su lado o intentará decirle algo — De todos los grupos disponibles me tocó aquí. Creo que mi suerte está cambiando — sonrió Ailén, al ver al peculiar grupo que había conocido en la mañana y por su puesto al apuesto, amable y alegre Antoni — Creo que disfrutaré mucho se este año escolar. Sus clases continuaron, por un lado, estaba feliz de haber conseguido amigos tan rápido, pero por otro creía que lo mejor habría sido no hacerse amiga de nadie ya que sólo estaría un año así que sería triste cuando tenga que despedirse, la joven saco de su cabeza esos pensamientos, no quería tener ideas tan tristes el primer día de clases. A cambio decidió darse una oportunidad de conocer nuevas personas y por lo menos en la escuela olvidarse del odioso de su tío. «Aún debe seguir con su novia, conociéndolo tal vez ni siquiera vaya a dormir» de pronto sintió un leve empujón, al mirar detrás de ella se dio cuenta que era Sofía la mejor amiga de Antoni. — Vamos, es hora del almuerzo, los demás nos están esperando — se levantó de su lugar y siguió a la joven, a simple vista le parecía una chica muy amable y bonita — ¿Y entonces conoces a Antoni desde que son bebés? — Si es verdad, se puede decir que somos como hermanos ¿Y cuánto tiempo te quedaras? — Ailén pensaba detenidamente «¿Podría ser que a ella le guste Antoni? Y cree que yo siento algo por él por eso se notó muy confundida cuando él dijo que me conocía» — Me quedaré un año, después de eso me iré a Nueva York — El rostro de Sofía tenía una expresión de alivio. «Lo sabía» pensó Ailén y sonrió levemente. Llegaron al patio trasero en donde ya se encontraban los demás y así comenzó su primer almuerzo con sus nuevos amigos. Por otro lado, Cedric se encontraba escuchando el sermón que su amigo le estaba dando. — No puedo creer que seas capaz de irte a pasar la noche con una mujer cuando sabes que tu sobrina se está quedando en tu casa — Ben estaba realmente molesto, si no hubiese sido por su gran amistad Y cariño que sentía por Cedric, desde hace mucho que le hubiera dejado de hablar. Respiro profundamente aguantándose las ganas de matarlo, aclaró su garganta y lo miro directamente — Dime la verdad ¿Planeas seguir teniendo ese comportamiento tan hostil hacia tu sobrina? Para Cedric no era ninguna sorpresa que su gran amigo hablará sin rodeos, siempre sabía que era lo que planeaba, por eso se llevaban tan bien. Pensó por unos segundos para dar su respuesta, pero sabía que no era necesario ocultar sus verdaderas intenciones con Ben — Si, sabes que desde un principio no me hizo gracias el favor que me pidió mi hermano, yo lo quiero demasiado y haría cualquier cosa por él, pero no me siento a gusto teniendo que cuidar de una niña que ha vivido cómodamente durante todo este tiempo además ella es una de las causas de que mi hermano me haya dejado sólo. Ben sabía desde hace mucho tiempo que su amigo estaba enojado porque su querido hermano había formado una familia, desde su punto de vista Cedric se estaba comportando como un idiota, tal vez estaba tan obsesionado con su hermano que no podía ver que era lógico que se casará y formará una familia. Pero era lógico, durante su vida no había hecho más que divertirse, ser un mujeriego que le importaba poco una relación sería, era su culpa si tan sólo abriera más su mente y su corazón encontraría la persona ideal para él. Suspiro levemente — Eres un idiota, será mejor que comiences a tratar bien a la niña, ¿O prefieres que hable con tu hermano y diga que se lleve a su hija porque tú no quieres cuidar de ella? Ben sabía perfectamente como hacer que Cedric cambiará de parecer — Que mal amigo eres — dijo mientras hacía gestos de disgusto que lo hacían ver como un niño quejándose. El resto del día paso tranquilamente para ambos, Ailén siguió con sus últimas clases y al finalizar decidieron ir a comer a una pequeña cafetería cerca de la escuela. Ya pasaban de las 7 de la tarde, el atardecer se veía especialmente hermoso a los ojos de la joven Ailén quien compartía una cómoda conversación con su amigo Antoni — No tenía que acompañarme hasta mi casa, es fácil llegar — dijo Elizabeth, era verdad que su camino a casa no era tan difícil pero no podía negar que estaba feliz de que un chico tan amable y apuesto le hubiese acompañado. — Esta bien, mi casa se encuentra por la dirección contraria y no tardó en llegar — dijo sonriendo Antoni mientras se acercaba a la casa de Ailén — Que bonita casa — dijo sorprendido — Por cierto, no te preguntamos ¿Tienes familiares en Italia? Ailén pensó por unos segundos que responder, si bien Cedric era su tío, aunque no lo fuera de sangre, era un odioso, pero no podía negar su existencia — Si, vivo con mi tío Cedric Blake — ese nombre hizo que la expresión de Antoni se convirtiera en una de sorpresa — ¿Cedric Blake? ¡Estás hablando de ese famoso escrito! Pero como no me di cuenta antes, está es su casa — Ailén estaba más sorprendida por la alegría desbordante de Antoni. — ¿Acaso lees sus libros? — preguntó. Antoni saco de su mochila un libro, el cual era el mismo que Ailén estaba terminando de leer — Por supuesto. Me encanta, puede parecer raro pero su manera de escribir es asombrosa, no sólo del romance sino de la manera tan creativa de crear a sus personajes y la historia — Ailén observó como el joven sonreía alegremente. «De verdad le gusta demasiado. Es una pena, me paso igual creía que era un genio, pero en realidad resultó ser un idiota» — No sabía que fuera tan famoso — dijo «La verdad es que, si lo sé, pero quiero saber si no hablan cosas raras sobre él, es tan raro que nunca se hayan dado cuenta de su pésima personalidad y forma de vida» — La verdad es muy raro que alguien lo vea, la gente sabe que aquí vive, pero en raras ocasiones se queda aquí, es normal que este más tiempo en Toscana. Su vida privada es muy sencilla y pacífica o por lo menos eso dicen los periódicos locales — respondió Antoni. «Eso quiere decir que él mantiene todo muy en secreto, ahora entiendo todo, Ben es quien se encarga de encubrir la asquerosa vida privada del pervertido de Cedric» ahora todo era claro para Ailén, se le hacía muy raro que la gente nunca se hubiera dado cuenta. Detrás de ellos se estaciono un coche azul, el cual era de Ben, quien bajo y justo después hizo lo mismo Cedric quien dirigió su mirada hacia Antoni y después Ailén. En ese momento sintió un ardor en el pecho y por su mente se formaba una única pregunta ¿Quién es él?
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