CAPÍTULO 6

2335 Words
Cedric se encontraba sentado en el escritorio de su estudio. Frente a él tenía una caja de madera algo vieja en donde guardaba sus recuerdos de infancia más preciados, estaba lleno con fotos de su hermano mayor y él, fotos de cuando Ben, Caroline y él estaban en secundaria, entre muchas otras cosas, del fondo saco un cuaderno mediano que era igual de viejo y que ya se encontraba algo maltratado por el tiempo al abrirlo observó detenidamente la primera página en donde había escrito su primera novela. Guardó las cosas de nuevo en su lugar y tomó uno de los muchos libros que se encontraba en su biblioteca, abrió la puerta corrediza de cristal que se encontraba en su estudió y salió al patio, se dirigió a un gran árbol el cual estaba lleno de flores blancas y tomó asiento en el suelo, comenzó a leer mientras la fresca brisa del medio día movía su cabello. Un recuerdo no lo dejaba leer tranquilamente, cerró su libro y dirigió su miraba hacia el cielo azul - Esa mirada - pensó en aquella chica que aún estaba dentro de la casa - Es igual a la que mi hermano me daba cada vez que intentaba acercarse a mí, cuándo era un niño solitario y tímido - pensaba en la joven que le daba esa mirada cariñosa y determinada - No importa que hagas, pero no dejaré que intentes meterte en mi vida, solo Alán, Ben y Caroline han podido ganarse mi respeto, cariño y confianza - decía Cedric mientras cerraba sus ojos. - Hermano, siempre estarás conmigo ¿verdad? - preguntó un pequeño Cedric de 8 años mientras jugaba con su hermano mayor. - ¡Por supuesto que si Cedric! Pero algún día sé que encontraras a una persona mucho más especial que yo y entonces la amaras y ya no necesitaras de mí - respondió Alán observando a su pequeño hermano quien estaba un poco confundido. - No creo que encuentre a nadie así para mi tu eres la única persona especial, no quiero amar a nadie, el amor no existe - para su hermano mayor escuchar esas palabras tan llenas de rencor de un pequeño era un poco extraño, pero entendía que había pasado por muchas cosas, le dio una amable sonrisa y le acaricio la cabeza. - No digas eso, aun eres muy pequeño. Te prometo que algún día entenderás lo que es amar y ser amado. Cedric observó la cálida y amable sonrisa de su hermano, pero se negaba a entender lo que intentó decirle. Poco después sintió que alguien le daba un pequeño empujón, abrió lentamente sus ojos y pudo ver el rostro de su joven sobrina - Es hora de irnos - le dijo mientras se iba del lugar dirigiéndose de nuevo dentro de la casa. Se puso de pie, mientras recordaba lo que acababa de "soñar" - Hacía mucho tiempo que no recordaba ese día - bufó - Te lo dije hermano, para mí no existe nadie especial y aún sigo sin entender lo que es amar y ser amado. —¿Nos iremos en tu auto? — preguntó la joven quien desde su primer día en la casa se dio cuenta que su tío tenía un bonito auto color n***o el cual se veía bastante costoso y lujoso. — Claro que no, la casa de Ben se encuentra cerca a casi 10 minutos caminando - respondió mientras caminada. Durante el trayecto ambos permanecían en silencio, Ailén notó que su tío llamaba mucho la atención tanto de mujeres como de hombres, quienes lo observaban de pies a cabeza, algunas chicas incluso le sonreían coquetamente a lo que su tío les respondía de igual forma «Parece que a él le gusta mucho esta situación» pensó mientras estaba detrás de él ya que caminada mucho más lento le era imposible alcanzarlo. Cedric notó que su sobrina se encontraba algo alejada - Apresúrate o te dejaré - exclamó mientras le daba una mirada molesta. - Si pudieras caminar un poco más lento, podría seguirte el paso -respondió Ailén esforzándose por alcanzarlo. - ¿Qué haces? No dije que caminaras junto a mí solo que no te retrasaras. Camina detrás mío no quiero que las mujeres piensen mal de esta situación. - mientras miraba a su alrededor para saber si había alguien observándoles. Ailén se alejó un poco quedando detrás de él, durante el resto del camino permaneció en silencio observando esa amplia y musculosa espalda «Puede ser guapo, pero es muy engreído y malo. No entiendo como un escritor de novelas románticas puede ser tan odioso» De pronto choco con la espalda del arrogante hombre, la joven observó el lugar a donde habían llegado. Era una casa grande e igual de hermosa que la de su tío. Pasaron al pórtico y Cedric tocó el timbre. Detrás de la puerta se escucharon las risas de dos pequeños niños y al mismo tiempo una voz femenina - ¡Vaya por fin llegan! Estaba a punto de pedirle a Ben que te llamara, pensé que tal vez no traerías a tu pequeña sobrina y dirías alguna mentira. - dijo la mujer mientras sonreía, Cedric le dio una alegre sonrisa y la saludo dándole un beso en la mejilla. - Que intuitiva eres - musitó sonriendo maliciosamente. Los pequeños niños saltaron intentando llamar la atención del hombre, Cedric no pudo ignorarlos y los cargo - ¡Vamos a jugar! - dijo mientras entraba a la casa. - Tú debes ser Ailén, mucho gusto mi nombre es Caroline amiga de la infancia de tu tío y esposa de Ben - una sonrisa cálida adornó su rostro - Pasa por favor - la joven entró. Por dentro era igual de bonita que el exterior, tenía una decoración linda con colores pálidos por lo que ahora entendía que era verdad lo que le dijo Ben acerca de que su esposa había escogido la decoración de su habitación, tenía muy buen gusto. Se dirigieron al patio, era amplio y muy hermoso, con plantas variadas y arbustos, también tenían un área de juegos en donde se encontraba Cedric y los niños - Hola Ailén me da gusto que vinieras, pensábamos que tal vez tu tío te dejaría - dijo Ben acercándose a ellas con una sonrisa la cual le caracterizaba. «Ahora veo que de verdad son amigos desde hace muchos años, conocen perfectamente a mi tío» - Gracias por la invitación, traje un postre - le entregó el pay que había preparado - Espero que les guste. - ¡Muchas gracias! No debiste molestarte - dijo Caroline mientras tomaba el pay. - Yo lo llevo al refrigerador, quédate aquí y descansa - Ben le quitó el postre y le dio un pequeño beso en la frente a su esposa. Ben entró a la cocina y después salió con otras cosas para la comida. - Es un exagerado, sólo porque estuve un poco resfriada ayer - sonrió tímidamente dirigiendo su vista a la chica - Y dime ¿Qué te pareció tu primer día en Florencia? - preguntó Caroline mientras observaba con curiosidad a la joven que se encontraba sentada frente a ella. - Estuvo bien, aunque llovió un poco cuando estaba saliendo del supermercado, pero el lugar es muy hermoso - respondió recordando aquel pequeño problema. - Es verdad, ayer llovió un poco. El clima de abril casi siempre es agradable, aunque un poco lluvioso - dirigió su vista hacia Cedric quien estaba jugando con sus hijos y sonrió amablemente -Ben me contó que Cedric tuvo una actitud muy descortés contigo y que además cuándo llegaron él estaba con unas mujeres - ahora miraba fijamente a la joven quien estaba en silencio, no sabía que decir o como responder a eso. - Perdónalo, aunque parezca un mal hombre en realidad es muy amable y de buen corazón - sostuvo las delgadas manos de la chica y continúo hablando - Cuando yo lo conocí teníamos 5 años, él era un niño tímido y solitario y me costó mucho trabajo acercarme a él, pero con el tiempo pudimos ser buenos amigo. Recuerdo que siempre que lloraba él me palmeaba la cabeza y decía que cuando fuera mayor haría que todo lo que me hacía llorar desapareciera - una mirada melancólica apareció en el bello rostro de la mujer - ¿Acaso no es tierno? Ailén observó a la mujer que se encontraba frente a ella, contándole esos recuerdos de infancia, por un segundo pensó en que ella no sabía nada, pero por alguna razón la actitud de Cedric cambió cuando su amiga apareció y de alguna manera se podía decir que su mirada era diferente, aunque Ailén aún no sabía el porqué. Observaba detenidamente a Caroline, era una mujer alta, de cabello corto y rubio, ojos color miel y una bonita figura, nunca había visto a una persona tan hermosa, aunque no solo lo era físicamente, su personalidad era tan cálida, amable, siempre sonreía y parecía ser una persona inteligente, Ailén se sintió un poco intimidada por lo mucho que Caroline destacaba - No conozco mucho a mi tío, pero no dudo que sea una amable persona - habló con firmeza - Bien me podría ir cuando quisiera, pero no lo haré - la miró fijamente a los ojos - Quiero ayudar a Cedric - la joven no entendía porque de pronto dijo eso, pero sabía que su tío sufrió mucho y tal vez ella podría ayudarlo y entender un poco esa personalidad tan odiosa. Caroline la miraba con asombro, le recordaba a su padre quien siempre tenía esa mirada tan determinada cuando estaba intentando acercarse a Cedric, sonrió alegremente - Me recuerdas mucho a tu padre y me da mucho gusto saber qué quieres ayudarlo - habló sinceramente - Espero que tú puedas hacer algo con ese odioso hombre - las dos rieron alegremente. Hablaron por mucho tiempo sobre todo tipo de cosas, gracias a Caroline ahora Ailén sabia un poco de la infancia de su tío, pero lo que más le llamo la atención fue que de alguna forma Cedric comenzó a escribir novelas por su mejor amiga, quien siempre le decía que le encantaban sus historias y que todo lo que él escribía la hacía imaginarse que ella era la protagonista y vivir esos momentos románticos, tal vez, Caroline de alguna manera marco la vida de Cedric y nunca se dio cuenta. La tarde paso rápido, después de comer y conversar sobre muchas cosas todos se encontraban sentados en el patio mientras los niños miraban con bastante curiosidad a la joven - ¿Tú eres la novia del tío Cedric? - preguntó la pequeña niña con mirada curiosa y rostro angelical. Ailén la miró con sorpresa - No, claro que no, él también es mi tío - Cedric se acercó a la pequeña niña y la cargo - ¿Cómo puedes decir semejante barbaridad? No ves que esta niña no es para nada bonita, a mí me gustan las mujeres maduras y hermosas. - ¿Qué cosas les dices a los niños? No quiero que sean precoces - dijo Caroline mientras se acercaba a Cedric para darle un ligero golpe en el estómago echándose a reían alegremente. Ailén los observaba, desde su punto de vista hacían una bonita pareja y Cedric se veía muy feliz mientras hablaba y bromeaba con Caroline, le hacía preguntarse porque ellos no fueron pareja. Pronto llegaron las 8 p.m. Era hora de que Ailén y Cedric se fueran a casa, se despedían de todos y Caroline le dio un papel con su número escrito - Ailén puedes llamarme o enviarme algún mensaje cuando quieras - con el poco tiempo que permanecieron platicando se hicieron buenas amigas y se dieron cuenta que había muchas cosas en común entre ellas. - Muchas gracias Caroline. - Por cierto, Ailén, mañana pasaremos por ti a las 7:00 a.m. para llevarte a tu primer día de clase - dijo Ben. - Gracias, pero de verdad no es necesario puedo ir sola - no quería ser una molestia para nadie además intentaba ser independiente. - No es para nada una molestia si es lo que crees - habló Caroline, quien sabía perfectamente las razones por las que Ailén se mudó a Florencia. - No podrás negarte, ella es muy insistente - Ben sabía que su esposa no quería dejar sola a la joven, desde que sabía que llegaría se emocionó demasiado, ella fue hija única y siempre anhelo tener una hermana menor así que para su esposa tener a Ailén aquí era como un sueño hecho realidad. De nuevo quiso negarse, pero también pensó que sería lo mejor ya que aún no sabía cómo llegar a su nueva escuela - Esta bien, agradezco su ayuda - dijo mientras sonreía. Salieron de la casa, Cedric caminaba varios pasos por delante de su sobrina quien se encontraba observando el cielo estrellado y pensando sobre todo lo que ahora sabía sobre su tío, aunque era casi imposible acercarse a él, ella quería intentarlo - Caroline me contó que se conocen desde que tenían 5 años, debe ser genial tener amigos de la infancia - Cedric continuaba caminando sin dar ninguna respuesta, Ailén no quería darse por vencida tan fácilmente e insistiría hasta recibir respuesta - Me agrada mucho lo amable y alegre que es esa familia y me da gusto que de alguna forma no estás solo aquí en Florencia - la joven miraba el rostro del hombre frente a ella el cual era igual de serio - Dime ¿Ella te gustaba cuando eran niños o acaso aún sigue gustándote? - quería de cierta forma crear un lazo de confianza entre ellos y le pareció que esa era la mejor pregunta que podía hacer y de esa manera comenzar una conversación. Observó como su tío se detenía, le dio una mirada molesta haciendo que Ailén sintiera escalofríos recorrer su cuerpo, a pesar de que siempre la miraba así ahora es diferente. Daba miedo.
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