IMPOSIBLE CONCENTRARSE.

1563 Words
NORA Después de habernos empapado con los aspersores del mirador, salimos corriendo hacia el coche para llegar a casa cuanto antes y secarnos, estábamos completamente empapados y si no nos cambiábamos rápido de ropa, terminaríamos enfermos los dos, yo además, estaba helada y Christian al darse cuenta me abrazó hasta llegar al coche, yo temblaba demasiado como para poder conducir, así que le di a él las llaves del coche y el me abrió la puerta como un caballero, cuando estábamos los dos dentro del coche, Christian puso la calefacción del coche, para entrar más rápido en calor, de pronto le ví mirarme fijamente, primero a los ojos y luego, pude ver como su mirada bajaba a mis pechos, como estaba empapada, se me transparentaba el sujetador, me fije en su rostro, que por un momento, parecía distraído mirándome los pechos, inmediatamente, baje mi mirada al bulto que había en su pantalón y me hizo gracia verlo así, de pronto, desvió su mirada de mi y fue a ponerse el cinturón, pero antes de que lo hiciera, le agarré por la cabeza y lo besé apasionadamente, sabía que él tenía ganas, pero ese estaba reprimiendo, así que moví mi mano hacia su pantalón y le desabroché el botón, le bajé la cremallera y saque su p**e de su calzoncillo, comencé a masajearlo primero con suavidad y fuí aumentando el ritmo, él seguía intentando reprimirse, bajé mi boca hasta su m*****o duro y lo chupé con ansias. – No... sigas por favor, este no es un buen lugar...— intentó frenarme, pero yo estaba desatada, me importaba una m****a el sitio, si había gente alrededor o no, yo solo quería que Christian se enterrase entero dentro de mí. Asi que seguí chupando su p**e con desesperación, lo que esté hombre provocaba en mi, era algo increíble, jamás había tenido sexo en cualquier sitio que no fuera la cama. Christian no paraba de gemir, al principio intentaba reprimirse, pero como no le daba resultado, terminó dejándose llevar. – Ay mi... traviesa! Esto no lo hacen las niñas buenas...– pudo balbucear mientras yo seguía chupando su p**e. Yo saque su m*****o duro de mi boca momentáneamente. – ¿ Y quien te ha dicho que soy una niña buena?– Lo mire con sonrisa traviesa, mientras mordía mi labio inferior. Lo que le provocó un gemido a él, viéndome de esta forma. Entonces él, de un movimiento rápido, me sentó sobre su erección y enterró su cara en mis tetas, comenzó a chupar mi pezon derecho, luego hizo lo mismo con el izquierdo, luego volvió al derecho y mordió suavemente, eso me hizo estremecer del placer que me provocaba y solté un gemido en su oído, que hizo que él también se estremeciera. Cuando terminó con mis pechos, me quité de encima suyo para poder bajarme los pantalones, nos pasamos al asiento de atrás y volví a sentarme a horcajadas sobre él, está vez solo con las bragas puestas y él con los calzoncillos, comencé a balancearme sobre él, sintiendo su p**e duro en mi humedad, necesitaba sentirlo dentro de mí, así que sin alargar más la agonía apartó mis bragas hacia un lado y me penetró, lo hizo de una manera, que consiguió que perdiera el sentido casi por completo. – Ahh Christian!! Que cosa tan rica, porfavor!!!– Gemí mientras me embestia con fuerza y mis glúteos se movían hacia arriba y hacia abajo. Podía oírse el sonido de nuestros cuerpos chocando uno contra el otro con violencia, era sexo apasionado, irracional. Cuando estábamos juntos, él era tierno, atento y cariñoso, pero cuando estábamos f******o, éramos bestias, animales en celo, necesitados el uno del otro. – Madre mía nena!! No voy a poder aguantar mucho más!!– Me dijo mientras seguía provocándome oleadas de placer. – Yo tampoco creo que pueda...Aaahh! Me pones tanto...– pude decirle entre gemidos. En ese momento, noté cómo él comenzaba a temblar, sus embestidas eran más fuertes que antes, su p**e estaba más duro también, podía notarlo dentro de mí, mi v****a comenzó a enviarle señales de que estaba a punto de correrme también, así que ambos sentimos una explosión de placer y pude notar el s***n de Christian correr por mis labios vaginales. Nos quedamos así unos minutos, hasta que recuperamos el aliento. Nos vestimos rápido, nos cambiamos de asiento y nos fuimos a mi apartamento. Cuando llegamos al apartamento, nos cambiamos de ropa rápidamente, yo guardaba un chándal unisex que tenía sin estrenar, se lo dí a Christian y delante mío se cambió de ropa. Tenía un cuerpo increíblemente fuerte, cada vez que le veía desnudo mi cuerpo reaccionaba de una manera en la que nunca lo había hecho, definitivamente era demasiado atractivo. Él debió darse cuenta de que le estaba mirando y me guiñó un ojo mientras sonreía. Nos metimos en la cama, nos tapamos con el edredón y para calentarme, Christian me abrazó. Como de costumbre ya, nos quedamos dormidos profundamente. Al día siguiente, era lunes y tocaba trabajar, no quería volver a la rutina después de pasar todo el fin de semana con Christian, eso suponía tener que verlo menos. Después de ducharnos y desayunar, le acerqué a su casa y quedamos que nos veríamos a la tarde, nos despedimos con un beso apasionado y me marché. CHRISTIAN Toca volver al trabajo, me encantaría pasar las 24h. del día con Nora, pero si quiero comer, debo trabajar. La mañana se hace bastante larga, las imágenes del fin de semana no dejan de atravesar mi mente, cada parte de Nora está en mi cabeza, tanto que no soy capaz de concentrarme en lo que estoy haciendo y sin darme cuenta, me confundo echando aceite en el hueco del anticongelante, error gordo, para colmo, mi compañero Alex se ha dado cuenta. Él es mi compañero, encargado y amigo. – Pero Christian, ¿Se puede saber que estas haciendo?– me reprende. –Lo siento yo...yo no sé en qué estaba pensando, lo solucionaré en seguida. – Digo rápidamente antes de desaparecer de su vista. Agarro una máquina del almacén, para absorber el aceite del conducto del anticongelante y me dirijo hacia el coche de nuevo. – Tío no se que te pasa hoy, pero estas atontado, más vale que te pongas las pilas.– me dice mientras pone su mano sobre mi hombro. – Si tío, perdona, tengo el día un poco raro, pero en seguida se me pasa.– Le respondo mirándole con media sonrisa. Me conoce bastante bien, nos conocemos desde hace bastantes años, cuando yo vine a trabajar a este taller. El era un mecánico más, pero con los años se fue convirtiendo en el encargado y claro, como somos amigos, si cometo algún error, cosa que no suele suceder, él me suele ayudar a solucionarlo y por supuesto, no le dice nada al jefe. – Creo que lo que te pasa a ti hoy, tiene nombre y apellido, ¿me equivoco?– me pregunta de nuevo. – Jajaja que cabrón! A ti no puedo mentirte. Se llama Nora y nos conocemos desde hace una semana más o menos. No sé que tiene esta mujer, que me tiene loco. Es tan distinta al resto, que espero que nos dure...– Le respondo sonriendo. Él tambien se ríe. – Mira Christian, vamos a hacer una cosa, vamos a terminar tu cagada con este coche...– me dice levantando una ceja– y nos vamos a ir a almorzar y me lo vas a contar todo, te hace? – Venga vale, avisa al Toño que salga con nosotros también.– Le respondo. Toño es otro colega, con el que llevo trabajando muchos años ya, él vino después de mí, de hecho, aprendió mucho conmigo. Cuando terminamos parte del trabajo, salimos a almorzar los tres, Toño, Alex y yo, vamos a un bar al que vamos siempre cerca del taller. Les cuento sobre Nora, de como nos conocimos y demás. Ellos también me cuentan sus andaduras sexuales, Toño tiene novia, es de mi edad y Alex es unos 5 años mayor que yo y está soltero. Cuando terminamos de almorzar, volvemos al trabajo, queda bastante por hacer. NORA Estoy en la oficina y no paro de pensar en Christian y en todas las cosas que me dijo, no esperaba que me pidiese salir como si fuéramos unos adolescentes, pero me hizo mucha ilusión, parecía bastante nervioso. Luego esta ese cuerpazo que me vuelve loca, cada vez que le veo, no puedo reprimir las ganas de tenerle dentro de mi, es como una droga que no quiero dejar. Estoy sumida en mis pensamientos, cuando suena mi teléfono, es Nina. Quiero que vayamos a almorzar juntas, así que termino lo que estoy haciendo y bajamos juntas. Charlamos sobre todo un poco, mi fin de semana con Christian, le cuento que oficialmente estamos saliendo y que fue él quien me lo propuso, que me llevó a un mirador para ver las estrellas y que fue todo muy bonito. Ella me cuenta también, sobre el chico que conoció en aquel bar, dice que también han pasado el fin de semana juntos, pero que de momento, solo ha habido besos. El chico parece bastante tímido por lo que cuenta, pero también parece buena persona, que es ella la que muchas veces tiene que tomar la iniciativa, pero ella es así.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD