ESPECIAL ERES TÚ.

1527 Words
NORA – ¿En qué estás pensando, preciosa?– Me pregunta sacándome de mis pensamientos. – ¿Qué? Yo...yo estaba pensando que... es la primera vez que hago un plan como este...– Le respondo. No quiero contarle todo en lo que pensaba, hay algunos detalles que prefiero quedarme para mí. – ¿Y no te gusta?– me pregunta ligeramente preocupado. – Sí sí, por supuesto, me lo estoy pasando genial, es solo que... mira, yo nunca he venido a este parque, ni me he subido nunca en una barca, ni he venido al lago, ni nada de eso, para mi este día...– dudé un poco antes de seguir, pero finalmente– Este está siendo un día muy especial.– Le dije mirándole directamente a los ojos. – ¿De verdad nunca has venido aquí?– me pregunta sorprendido. – No, cuando era pequeña, mis padres siempre estaban muy ocupados para traerme aquí o...llevarme a otros sitios, y mi...ex, este tipo de planes, siempre los consideró una pérdida de tiempo y la verdad, venir yo sola tampoco tenía mucho sentido. – Le explico finalmente. Él me mira con ternura y me da un beso suave en los labios. – Pues a partir de ahora, todos tus días serán especiales, siempre y cuando, me lo permitas.– Me dice sonriendo ligeramente.– Especial eres tú...– pienso para mí. – Por supuesto que te lo permito.– Le respondo con una sonrisa tímida y le doy un beso en la mejilla. Estamos allí un rato, charlando sobre cosas sin importancia y algunas anécdotas, la tarde comienza a caer para dejar paso a la noche y comienza a refrescar, él al notar que comienzo a temblar ligeramente, se quita su sudadera y me la ofrece. Decidimos que es un buen momento para ir hacia la orilla y cuando nos bajamos de la barca, me propone llevarme a cenar a algún sitio, tras preguntarme que me apetece cenar, le digo que cualquier cosa, ya que estoy hambrienta y me propone ir a una hamburguesería, me parece buen plan, así que acepto. Mientras estamos en la hamburguesería, noto como varias mujeres nos observan, bueno, le miran a él, lo cierto es que es un hombre muy atractivo y tiene un cuerpo increíble, llama la atención entre el género femenino. Intento no darle importancia, aunque me molesta que le miren de esa forma, como si quisieran comérselo con los ojos, aunque no debería molestarme, al fin y al cabo, no somos pareja, solo nos conocemos de unos días y en ningún momento él me ha dicho que quiera algo serio. CHRISTIAN Al entrar en el restaurante, varias mujeres nos han estado observando y parece que a Nora no la hace demasiada gracia, de repente, parece molesta por algo, ¿Es posible que esté celosa? No lo creo, tampoco debería estarlo, yo solo tengo ojos para ella, aunque ella no lo sepa, me siento especialmente atraído por ella y ni yo mismo, entiendo bien la razón, pero lo cierto es, que desde que nos conocimos, no me apetece estar con nadie más que no sea ella, quizá debería decírselo pero, ¿Y si ella no siente lo mismo? Quizá para ella esto solo sea algo s****l y por pasar el rato, si se lo confieso y luego ella no siente igual, quizá no pueda soportar ese rechazo, aunque también es verdad, que el no, ya lo tengo. Debo decirle lo que estoy empezando a sentir por ella, pero antes, debo sorprenderla. Pienso en algún lugar especial y se me ocurre algo. Charlamos un rato y pedimos la cuenta, por supuesto, invito yo. Cuando llega la camarera con la vuelta del dinero y el ticket, nos damos cuenta de que detrás del ticket hay algo escrito, es el teléfono de la camarera y su nombre, mierda!– pienso para mí, esto no ha sido buena idea por parte de la camarera, Nora ahora pensará que tengo intención de llamarla o algo así, porque su gesto se vuelve serio de nuevo. Inmediatamente, cojo el ticket y le arrugo haciendo una pelotita, cuando estamos saliendo del local, delante de la misma camarera y de Nora, tiro el ticket a una papelera que hay, a Nora parece gustarle ese gesto, pues su sonrisa vuelve a estar presente. Le propongo ir a un mirador que hay a las afueras de la ciudad, ella afortunadamente acepta, así que cogemos el coche y vamos hacia allí. Cuando llegamos, cojo la misma manta que por la mañana nos sirvió de mantel y la abrazo por encima del hombro, tapando nuestros cuerpos, la noche está fría. Nos tumbamos sobre el césped y las estrellas que pueden verse en el cielo, nos dejan obnubilados durante algunos minutos. Me cargo de valor para la propuesta que estoy a punto de hacerle a Nora, pero antes la beso en los labios, primero con ternura y luego con pasión, ella me corresponde a ese beso, agarrandome el cabello con fuerza. Cuando nos separamos, nos quedamos mirándonos a los ojos fijamente, como si no fuéramos capaces de apartar la vista, creo que es un buen momento. – Nora, me encantas, ¿Eres consciente?– la pregunto sin apartar mi mirada de la suya. Ella al principio se ruboriza. – Bueno, que te gusto es un hecho, tanto como encantarte..., no lo sé, la verdad.– me responde tímidamente. Me incorporó un poco y vuelvo a mirarla a los ojos. – Mira Nora, no sé si estoy preparado para decirte esto pero, lo haré y que sea lo que Dios quiera... – Le digo poco a poco.– El día que nos conocimos, me gustaste mucho, eso es obvio, yo no buscaba nada serio, surgió asi, sin mas, jamas pensé que querrías volver a verme, resultó que si, supongo que te gusté lo suficiente como para querer quedar conmigo de nuevo, pero ...no sé que me pasa últimamente, que solo me apetece estar contigo, te miro y te veo la mujer más especial que haya podido conocer en mi vida, cuando me voy a mi casa solo, te echo de menos, cuando ví a Alonso tan cerca de ti aquel día, tratandote de esa manera, realmente me puse furioso y eso solo puede significar una cosa... Creo que estoy empezando a sentir cosas por ti, que nunca había sentido por nadie, por eso...– tragué saliva antes de continuar– me gustaría que seamos pareja, que oficialmente yo sea tu novio y tu mi novia, que cuando nos presentemos a alguien, sea como novios, siempre que tu sientas lo mismo, yo... yo no quiero que te sientas cohibida, si tu no quieres lo mismo, me lo puedes decir y yo lo aceptaré...– Me besó en los labios haciendome callar y cuando terminó de besarme me dijo; – Christian, no sé si esto está bien o mal, solo sé que quiero seguir viéndote cada día, que sigas proponiéndome sitios nuevos, que me sigas despertando con tus besos y caricias, dure lo que dure y si es amor de verdad, durará, pero si no, habrá sido algo muy especial. – volvió a besarme, esta vez con más pasión. Todo había salido bien, ella también tenía los mismos sentimientos que yo. – Tú si que eres especial, Nora.– Le respondí sonriendo completamente feliz. Nos quedamos abrazados un buen rato, mirando las estrellas, la noche estaba preciosa y por supuesto, Nora mucho más. Me encuentro completamente feliz, la respuesta de Nora me ha alegrado el día, la semana y hasta el mes. Ella también siente cosas por mí, jamás lo hubiera imaginado, las mujeres como ella, no suelen fijarse en hombres como yo, si no en hombres elegantes, con dinero, que puedan mantenerlas, pero Nora no es así, ella es independiente y humilde y completamente verdadera y única. Estamos observando las estrellas, en completo silencio, no hacen falta palabras, pero de pronto, noto que ella comienza a temblar, la acomodo en mis brazos y la abrigo con mi sudadera y la manta por encima, pero comienza a hacer demasiado frío como para seguir aquí tumbados, así que le propongo marcharnos a casa y ella me pide que vaya a dormir con ella, yo acepto, obviamente. Justo cuando estamos recogiendo las cosas, los aspersores salen del césped y comienzan a expulsar agua a presión, entre risas conseguimos salir de allí, pero terminamos empapados, así que al vernos, nos volvemos a reír, corremos hacia el coche para no enfriarnos. Nora me da las llaves del coche para que conduzca yo, le abro la puerta del copiloto para que entre y la cierro cuando se sienta, me dirijo al asiento del conductor y cuando estoy sentado y a punto de arrancar el coche, me fijo inconscientemente en sus pechos, el agua nos ha empapado a los dos, pero ella lleva una camisa de seda, de color blanco, que hace que con el agua, se le transparente el sujetador, es demasiado tentador, así que no puedo evitar mirar y mi m*****o se pone duro al instante, pero necesito reprimirme, no quiero que Nora piense que solo me interesa el sexo con ella.
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