CHRISTIAN
Aquí estoy, esperando a Nora en la puerta con una copa de vino y más contento que nada, por una mujer, ¿Qué me estará pasando? ¿Será que me gusta de verdad? No creo, seguramente solo sea distinta a las demás y por eso llama mi atención. ¿Quién me ha visto y quién me ve? Estoy hecho un flan, para que engañarme a mi mismo.
De pronto, la veo aparecer por la puerta del ascensor, sonríe cuando me ve, normal, debo parecer un idiota con esta pose, se acerca y me da un dulce, pero rápido beso en los labios y coge la copa que la ofrezco, la hago un gesto con el brazo para invitarla a pasar.
– Hola Christian– Me saluda con una sonrisa y un poco ruborizada. Yo le sonrío.
– Hola preciosa, pasa, Jacko te está esperando en el salón. – Le indico.
Ella saluda a mi compañero peludo y me mira sonriendo;
– Vaya! Que mesa más bonita – me dice observando la mesa en la que hay dos velas colocadas sobre unos posavelas, un par de cubreplatos blancos, los cubiertos a los lados y un centro de flores blancas (campanillas) sobre un mantel de color beige. Se acerca y coge una flor, la huele–
Huele de maravilla, me gusta!
– Me alegro de que te guste, la verdad no sé si acertaría.
– Está todo perfecto, de verdad – dice y luego se acerca y me da un beso suave en la mejilla. Me gusta la sensación que me provocan sus besos e inconscientemente sonrío.
NORA
– Está todo precioso, se lo ha currado un montón, aparentemente no hay fotos que llamen mi atención, de sus padres (se parece a su madre), con Jacko y... quien será esta mujer? – me digo a mi misma, mientras observo esa foto con detenimiento–
– Esa de ahí, es mi hermana Ainhoa, vive en Alemania con su marido...– Se acerca y me abraza por detrás – .
– Ah! Esa una mujer muy guapa, tu también...– me giro y le beso en los labios mientras él continúa abrazándome. Nuestro beso se alarga, él me abraza más fuerte y me lleva contra la pared, mientras sigue besandome y los besos van subiendo de tono, de pronto, Jacko comienza a ladrarnos, Christian y yo nos miramos y nos reímos con el gesto de su amigo peludo.
Decidimos sentarnos a cenar, creemos que Jacko tiene hambre, Christian me aleja de la mesa una silla para sentarme y luego me acerca a la mesa, se dirige al la cocina a por los platos principales, ha preparado de primer plato una vichysoise, que tiene una pinta increíble, después de servirme, se sienta.
– Mmmh... esto está buenísimo Christian!! Te ha quedado genial! No sabia que cocinabas tan bien, yo soy completamente nula en la cocina jajajaj!– Le digo sonriendo.
– Bueno, no soy cocinero profesional, pero me gusta cocinar en mi tiempo libre, aunque tampoco tenía a quien cocinar hasta ahora, ya que Jacko no come lo mismo que yo, jeje– me responde bromeando.
– Eres un buen partido, entonces.– Digo levantando una ceja y sonriendo de lado.
La cena continúa con normalidad, hablamos de todo un poco, de nuestras familias, de nuestros trabajos, de nuestros viajes y experiencias, de nuestros ex;
– Yo Christian, quiero serte sincera, quizá te parezca una locura pero, la misma noche que tu y yo nos conocimos, yo antes, había roto con mi prometido, a lo mejor no te importan mis explicaciones, pero yo quiero dártelas, me gusta ir de frente... Mira yo iba a casarme con él, pensaba cuando le conocí, que terminaría enamorada de él, pero no fue así, tras un tiempo juntos, me pidió que me casara con él, aunque yo dudaba al principio, mi familia me intentó convencer de que con el tiempo llegaría el amor, pero nunca llegó, así que ese día tomé la decisión de romper mi compromiso y relación con él. No tengo ningún tipo de sentimiento hacia él, salvo cariño y aprecio, ya que han sido tres años y medio de relación. – Le explico.
– Bueno, no era necesario que me dieras explicaciones, aunque obviamente lo valoro, el pasado es el pasado y ahora... ahora estás aquí conmigo, así que, brindemos por el presente!– Dijo levantando su copa para brindar.
– Tienes razón, brindemos!!– respondo chocando su copa con la mía.
Seguimos cenando y charlando de cosas varias, él era un hombre con el que se podía hablar de todo, cuanto más le conocía, más interesante me parecía. Trajo el segundo plato, un solomillo de ternera con salsa roquefort y unas patatas para acompañar, estaba todo delicioso y cuando creía que ya no podía más, trajo también el postre, un coulant de chocolate, que no pude evitar terminarme, a pesar de estar llena.
– Muchas gracias por esta cena Christian, estaba todo increíble, te lo has currado mucho.– Le digo sonriendo.
– Bueno, la ocasión lo merece, no todos los días tengo la oportunidad de cenar con una chica tan increíble como tú.– su comentario hizo que me sonrojara.
– Oh! No soy para tanto, seguro que no es la primera cena que preparas para una mujer. – Le digo levantando una ceja y medio sonriendo.
– Pues quizá no me creas, pero sí, es la primera vez que cocino para una mujer. – me responde.
– Vaya, pues me sorprende, seguro que eres un hombre con muchas pretendientas...
– Tampoco es para tanto, soy un chico normal, que ha tenido la suerte de cruzarse con una mujer como tú. – me dice acercándose a mi y abrazándome por detrás de mi silla.
Cuando me giro, atrapa mis labios con los suyos y me besa. Nos dirigimos al sofá y me ofrece una copa, le pido otra copa de vino y me la sirve, cuando se sienta, lo hace muy cerca de mí y nos miramos fijamente, la tensión s****l es palpable, nos deseamos, así que sin mediar palabra vuelve a besarme, esta vez con pasión y deseo, yo le correspondo y le agarro el cabello, ansiando sus labios, me agarra el pecho derecho y lo lleva a su boca, lo chupa y lo muerde.
–Ahh! Christian...– un gemido escapa de mi boca.– mmmh!
– ¿Te gusta esto, preciosa?– Me pregunta con la respiración agitada. De pronto, pasa al otro pecho y repite la misma acción con el izquierdo. Su mano derecha se dirige a mis bragas, mete su mano por debajo de ellas y acaricia suavemente mis labios vaginales.
– Ohh Dios!!– gimo ante sus caricias.– Joder... si!.
– Mmmh!– gruñe de placer él en mi oído. Lo cual me provoca un pequeño orgasmo. Uso mi mano derecha para desabrochar su pantalón, su erección es más que evidente, así que libero su m*****o duro y lo acarició de arriba a abajo suavemente y voy aumentando el ritmo.
– Joder nena, como sigas así, harás que me corra solo con tus manos...mmmh!– Me dice con la respiración agitada.
Continúo con mi movimiento sobre su p**e, lo que hace que no pueda seguir centrado en mis pechos y me tumba sobre el sofá en un movimiento rápido, baja hasta mi monte de venus y su respiración en mi v****a, hace que me humedezca, empieza a lamer mi clítoris con fuerza y desesperación.
– Ooh! Sí, sigue...por favor!!– logro decir, mientras sus lametones no paran de provocar orgasmos en mi.
– ¿Te gusta?– me pregunta– quiero que termines empapando mi cara con tus flujos.– me dice.
– Me encanta, joder si!!! Sigue así y no podré aguantar...– consigo balbucear. Sus lametones en mi intimidad, hacen que tiemble de placer, un placer que no podría describir con palabras. Así que después de unos cuantos lametones más, me corro en la cara de Christian, dejándole empapado con mis flujos.
– Ohh! Siii Christian joder!! Me voy a...voy a correrme...
– Hazlo sí!! Correte en mi cara! Joder que rico, mmmh.– Le oigo decir mientras chupa todos mis flujos hasta no dejar nada.
Entonces, le veo agarrarse su m*****o y lo apunta hacia mi, me pone tanto, que solo con verle acariciarse su p**e, siento placer y cosquilleo en mi v****a. Se acerca a mí, mirándome de manera lujuriosa, vuelve a besarme con pasión, al hacerlo, su p**e roza mí v****a y me estremezco, él al notarlo, actúa metiendomelo despacio en mi humedad, provocando que un orgasmo salga de mis labios, así que saca su p**e y vuelve a meterlo con fuerza, mientras continúa besándome, sus embestidas van en aumento y yo no puedo parar de temblar y gemir del placer que me provoca.
– ¿Te gusta nena?¿Te gusta sentirme dentro de ti?– me pregunta claramente agitado.
– Me encanta, joder Christian, esto...esto es increíble. – consigo balbucear.
Tras mi aprobación, él continúa embistiendo con fuerza y yo le agarro la espalda, apretando mis uñas en ella. Ambos estamos cerca del climax, pero yo estoy más cerca y mis contracciones vaginales, se lo hacen saber. Intenta retirarse, para correrse fuera de mí, pero yo no quiero que salga, así que enredo mis piernas en su cintura.
– Joder nena, si no me sueltas me correré dentro de ti.– me dice como puede.
– Hazlo Christian, correte dentro de mi, por favor. – Le suplico.
Así él, hace caso a mis súplicas y termina dentro de mí, apretandome contra él, ambos nos fundimos en un gran orgasmo, nuestros cuerpos se funden en uno, durante unos instantes, noto su respiración agitada en mi cuello, su p**e latiendo con fuerza dentro de mi, puedo notar su semen resbalando por mi v****a, hasta que finalmente sale de mi, me da un beso en los labios y se dirige al baño a limpiarse, tras él voy yo también a limpiarme y cuando vuelvo, está esperando en el sofá.
Cuando me siento junto a él me pregunta sonriendo;
– ¿ Te quedarás a dormir conmigo, también esta noche?
– Si tu quieres, yo también. – respondo convencida. Le doy un beso en los labios y nos dirigimos a su habitación. Me presta una camiseta suya y tras ponérmela, me tumbo en la cama a su lado, me da un beso en los labios y me abrazo a él, ambos nos quedamos dormidos en esa posición.