NORA
Cuando terminamos de cenar, nos sentamos juntos en el sofá para ver una peli. Al principio, dudábamos entre una de miedo y una romántica, obviamente yo prefería la segunda opción, así que Christian que es un caballero, me hizo el favor a pesar de que no le gustan.
Me encuentro verdaderamente a gusto con Christian, hace todo lo posible por que me sienta así con él y yo se lo agradezco. Nunca me había sentido tan cómoda viendo una película con un hombre, aunque en realidad, el único hombre con el que había visto una película en esta tesitura era Alonso y él nunca se había preocupado por si me gustaba o no, él simplemente elegía la que quería ver y no contaba con mi opinión. Cuando la película terminó, Christian y yo estábamos abrazados, no me apetecía moverme pero teníamos que irnos a dormir o se haría tarde y al día siguiente, los dos pagaríamos las consecuencias.
ALONSO
Mi plan para saber donde vivía Christian no había salido bien, al imbécil del detective al que había contratado, lo habían descubierto. Tengo que pensar otra cosa, ese tío tiene que salir de la vida de Nora cuanto antes, ella me pertenece.
Seguramente mi suegro y ella saben de mis planes, cualquier movimiento en falso y caeré con todo el equipo, debo arruinar esa relación como sea, pero nadie debe saber que yo estoy detrás.
Creo que tengo una idea, mañana llamaré a algunos amigos y pondré en marcha mi plan. Pronto ese idiota saldrá de su vida y yo estaré ahí para volver a tenerla entre mis brazos y entonces, lograré que se enamore de mí, sí, ella es solo mía.
NORA
Estaba siendo un día bastante ajetreado, una paciente de una de nuestras clínicas nos había demandado por negligencia médica y amenazaba con hundirnos, no me preocupaba eso, ya que la negligencia la había cometido ella y nosotros teníamos pruebas, pero era un engorro tener que hablar con los abogados, buscar y sacar las grabaciones de las operaciones, etc.
Ni siquiera pude almorzar con Nina y Christian no respondía mis llamadas, supongo que también estaba teniendo un día complicado. Bajé a por un café para llevar, a la cafetería y cuando llegue a mi oficina, vi que tenía un mensaje de Christian, por fin! Ya estaba ansiosa por hablar con el;
– Hola preciosa, perdona por no dar señales de vida en todo el día, hemos tenido mucho lío en el taller y no he tenido tiempo ni para escribirte. Nos vemos esta noche?
– Sí! Tengo ganas de verte, hoy también ha sido un día muy largo para mí – Le respondí.
– Te apetece que salgamos? O prefieres un plan tranquilo?
– Mmm prefiero un plan tranquilo, estoy agotada. Que tal un baño relajante juntos? –Le pregunté dibujando una sonrisa lasciva en mi rostro.
– Me gusta la idea, pasaré a buscarte a las 7, llevaré vino y algo de cena. Hasta luego preciosa– Dijo poniendo un emoji mandando un beso.
– Aquí te estaré esperando.– Le respondí poniendo también ese mismo emoji.
Eran las tres de la tarde, aun no había comido, pero llevaba cinco cafés, aun así me sentía agotada. Como ya había terminado parte del papeleo, decidí llamar a Nina para ver que me contaba. Seguro que cuando colgase la llamada habrían pasado 2 horas. Marqué su número y al tercer tono respondió.
– Ey amiga! Que tal va tu día?– me pregunta.
– Pues esta siendo laaaargo, porque no te vienes a mi oficina y nos tomamos un café juntas?
– Estoy bastante liada yo también pero, no creo que mi jefa se enfade por tomarme un descanso...– me dijo con sarcasmo.
– No lo creo, has comido?– le pregunté, mi estómago empezaba a quejarse y mi cuerpo necesitaba alimentarse o me desmayaría.
– Bueno he comido un sándwich, pero a eso no se le puede llamar comer jajaja y tu? Has comido?
– La verdad es que no y creo que voy a desmayarme en cualquier momento...
– Bajemos a comer al nuevo restaurante que han abierto en la esquina, tiene buena pinta!– Respondió Nina.
– Bien, lo probaremos, te espero en el hall.– nos despedimos, cogí mi bolso y las llaves y salí de mi oficina cerrandola con llave.
Cuando llegué al hall, Nina ya me estaba esperando, fuimos juntas al nuevo restaurante.
Charlamos y ella me habló del mismo chico de la otra vez, David. Parecía bastante ilusionada. Me quiso convencer para salir de fiesta juntas hoy, pero le dije cual era mi plan de hoy, ya que me encuentro totalmente agotada y no insistió más, sin embargo, quedamos que mañana por la noche saldríamos los cuatro, Nina y David y Christian y yo.
Cuando terminamos de comer, las dos estábamos de acuerdo en que la comida de aquel sitio nuevo, estaba bastante buena, así que repetiriamos. Cuando salimos del restaurante, cada una se fue a su correspondiente oficina, todavía quedaba trabajo que hacer.