Gabriel había atendido a Lauren ni bien llegó al rancho. De entrada había tratado con la mujer y su trauma, pero ahora las cosas se habían empezado a complicar y el caso se había comenzado poner de lo más interesante. Si bien él nunca había visto a Lauren con ojos de hombre no podía evitar notar la belleza de la mujer, eso y la curiosidad que encerraba su caso, le resultaba cada vez más atractivo. No podía evitarlo, necesitaba resolver el enigma que representaba su paciente Lauren Dommer a como diera lugar. Había conocido a la hija de Lauren y ahora iba a conocer al padre de su hija, el cuál aun no entendía si había sido novio de la susodicha o que tipo de vínculo los había unido, más allá de su hija. La muchacha que Lauren rechazaba por alguna razón hasta ahora desconocida. Luego de la

