Charlie estaba esperando el momento indicado para hablar con Lauren o Lilly...la realidad es que para el siempre seguiría siendo Lauren.
Terminaron de cenar, Lauren acompaño a su madre a recostarse y luego le dijo Charlie que la vería en la sala.
La esperaba sentado. La carpeta en sus rodillas.
-Ven Lauren, siéntate a mi lado-
Ella lo miro extrañada.
-Ocurre algo?-
Se sentó a su lado.
Charlie palmeo fraternalmente su rodilla.
-Primero quiero que sepas que pase lo que pase siempre tendrás lugar en esta casa...Toma, necesito que veas esto-
Charlie le pasó la carpeta. Ella la tomo con cuidado. Una voz dentro de su cabeza le decía que la dejara, que no necesitaba la información que había allí dentro. Pero la curiosidad fue más fuerte. Vio, fotos, artículos de diario sobre un accidente, copia de un acta de nacimiento, de identificaciones.
-Tu no eres esa mujer- le dijo una voz en su cabeza.
Lauren se levantó con violencia tirando su carpeta.
-Yo no soy esa mujer- le dijo siseando entre dientes enrojecida de furia.
Charlie se sorprendió un poco Lauren solía ser una mujer gentil, con carácter si, pero no violenta.
-No se que carajo pretendes con esto Charles! si quieres que me vaya hay formas más directas de decirmelo- le hablaba fuerte y con ademanes.
-Por favor no grites que vas a despertar a mamá-
-Me importa un carajo que se despierte la vieja!- espetó.
Charlie se quedó impactado.
-Lauren no te reconozco-
-Y deja de llamarme con ese nombre de mierda!-
Ella empezó a moverse nerviosamente.
-Necesito un cigarrillo, tienes un cigarrillo?-
El negó con la cabeza preocupado.
Evidentemente el asunto era más complicado de lo que creía.
-No hay problema, haz de cuenta que nunca viste está carpeta-
Junto los papeles...
-Estemm...que tengas buenas noches-
Se dirigió a su habitación preocupado.
Esa noche hablo con dos personas, Mike Falcone y el dr. Gabriel Benson.