Caroline hablaba con mucha emoción sobre el día que tuvo junto a su amiga, Aurora. Se sentía emocionada y la felicidad se le notaba. Caminaba por el salón mientras hablaba. Su voz tenía un tono nunca antes escuchado por mi. —Fue un encuentro muy raro, llegó de la nada con esos dos tipos. —¿Dos tipos? —¡Si! Ni la reconocía. ¡Años! — se sentó frente a mi, miraba hacia el techo, todavía sonriente. —Fue una noche y una tarde agradable, salimos desde el medio día, almorzamos fuera, seguimos platicando sin cansancio y a las cinco de la tarde esa persona la recogió. —¿Quién era esa persona?— aún no decía su nombre y nunca vi que el que se bajara del coche, lo que parecía ser el chofer fue quien le abrió la puerta a la amiga de Archer. —No lo se, nunca lo mencionó, de hecho no habló n

