«No es justo. ¿Por qué se le permite hablar de matrimonio con Luna en Greenview mientras yo estoy atrapada aquí pensando en él?» Cuando recordó cómo Max arriesgó su vida repetidamente por ella y todos los sacrificios que había hecho, se dio cuenta de que cuanto más intentaba olvidar, más vívidos se volvían esos recuerdos. —Ese idiota… ¡Esto me enoja!— Olivia murmuró con los ojos entrecerrados. Después de terminar su bebida, pidió tres más con un gesto de su delicada mano. Al darse cuenta de lo bonita que era Olivia y a causa de que había bebido, sus mejillas se tiñeron rojas, el vendedor del puesto le recordó: —Señorita, se ve un poco ebria. ¿Quiere bajar el tono del alcohol?—. —No.— Olivia levantó la vista y agitó la mano. —No estoy ebria.— Al escuchar su respuesta, el vendedor no

