Pesca con Chica

2135 Words
-Pico uno! -Exclamo Chica sonriendo. -¿Si?, ¿ya tan rápido pico uno? -Le pregunto Carol mientras volteo a ver a Chica para ver que cuando levanto su caña sacando del río a un pez de color marrón que tiene manchas repartidas por el cuerpo: en la parte superior son verdes o marrones y en los costados se mezclan con pintas rojas envueltas en círculos pálidos. Ese pez era una trucha común la cual abundaba en ese río. No habían pasado ni siquiera 2 segundos desde que comenzaron a pescar y ya comenzaron a picar los peces, fue casi instantáneo. -Eso fue rápido. -Respondió Carol observando la trucha que Chica saco del río cuando de repente sintió un tirón en su caña de pescar. Al sentir ese tirón ella volteó con una sonrisa de emoción a sentir el tirón en su caña. -También acaba de picar uno aquí.-Aseguro Carol con emoción unos pocos segundos después de mientras sacaba otra trucha común. -Eso es porque ayer hubo luna llena y cuando hay luna llena los peces pican más rápido. -Replico Chica. -La luna ayuda a atrapar a los peces? -Pregunto Carol sorprendida. Chica asiente con su cabeza. -Si, por supuesto que si y si el día anterior también llueve los peces pican con cualquier cosa. Ambas quitan a los preces del anzuelo y los dejan en la cesta para tomar otra bola de masa de la cubeta de carnada para seguir pescando. Al igual que la primera vez al cabo de unos instantes los peces picaron de nuevo. Eso no era algo nuevo para Chica, ella siempre había tenido muy buena suerte yendo a pescar a ese río esos días. Aunque Carol también había tenido siempre una buena pesca para ella si fue algo nuevo que los peces picaran tan rápido. En ese río abundan las truchas comunes, la primera vez que Carol fue de pesca con su padre a ese mismo río a sus 8 años había sido también el día después de la luna llena. Eso se debía a que durante la luna llena la actividad marina suele aumentar, pero son pocos los depredadores que pican bajo condiciones tan iluminadas. De hecho, algunos pescadores de la zona sostenían que los peces no comían durante la luna llena por lo que aprovechaban el día siguiente y es por eso que Chica iba habitualmente el día después a la luna llena. Carol no sabía por qué normalmente iban después de la luna llena o después de la lluvia, pero ahora que Chica se lo explico ya toso había comenzado a tener sentido. Este día Carol y Chica tuvieron muy buena suerte y pescaron 6 truchas comunes cada una. -Son bastantes para tan poco tiempo eso de la luna es fantástico. -Exclamo Carol observando los 12 peces que habían pescado. -Ahora ya lo sabes, si vas esos días son los días que tendrás más suerte. -Respondió Chica. Al creer que esa cantidad era suficiente y habiéndose divertido bastante pescando decidieron ir al carruaje donde los esperaba Iván para llevarlas. -¿Hubo suerte? -Les pregunto Iván a Chica y Carol al verlas sonrientes. -Hubo mucha. -Respondió Chica mostrándole los peces que habían pescado los cuales puso en una cesta. -Son muchos. -Exclamó Iván sorprendido al ver la cantidad de peces que habían pescado en poco tiempo.-Tu padre estará orgulloso de lo buena pescadora que has vuelto. -Le dijo Iván a Carol con una sonrisa. -¿Usted cree? -Le pregunto Carol. -Lo pienso, has mejorado bastante. -Le respondió Iván aun sonriente. -Sí, lástima que no pudimos quedarnos un poco más, estuvo muy divertido. -Exclamó Carol. -Nos hubiéramos quedado más tiempo, pero ya se estaba haciendo tarde. -Replicó Chica observando el cielo. -En cuanto a los peces tuvimos mucha suerte, pesque la misma cantidad que siempre acostumbro pescar, pero de todos modos estuvo divertida la pesca de hoy. -Aseguro Carol. -La verdad que si hoy estuvo divertido. -Coincidió Carol sonriendo. Iván estaba feliz de ver a Carol sonriendo y feliz, lo bueno fue que pudieron hacer que se divierta y se distrajera, ya que ellos la quieren como si fuera una hija. No era que se hubiera hecho tarde en realidad, sino que fueron algo tarde, normalmente van más temprano al río incluso Chica le prepara las bolas de masa la noche anterior, pero en esta ocasión tuvo que hacer todo de último minuto. Se le ocurrió la idea al recordar que la noche anterior hubo luna llena y eso fue lo que les ayudo a tener buena pesca a pesar del poco tiempo que tuvieron para pescar, eso y las bolas de masa que hace Chica las cuales también le hacen tener una buena pesca. En esta ocasión Chica no fue con la idea de pescar, de hecho ella ni siquiera le pensaba en los peces estando allí, ella solo quería que Carol pudiera despejarse y sabía que no había algo mejor que eso para lograrlo, ya que es un pasatiempo calmo y relajante en el cual se necesita paciencia. Claro que además a Carol le encanta pescar, casi tanto como le encanta jugar en el río. Carol siempre se emociona cada vez que algún pez muerda el anzuelo, ella siempre fue una niña muy alegre. -Lo bueno es que ambas se divirtieron, la próxima podrán ir más temprano. -Replicó Iván. -Es verdad, fue muy divertido. -Respondió Carol. En el camino de regreso a la hacienda Walker Carol y Chica conversaron sobre lo que estaba sucediendo. -No quisiera tener que ir a visitar al tío Samuel. -Exclamo Carol volviendo a poner otra bola de masa en el anzuelo para echarlo al río para atrapar otro pez al igual que Chica. -¿Por qué? Creí que te gustaba ir. -La cuestiono Chica volteando levemente a observarla. -Me gusta y me divierto mucho jugando con Basilisa...-Responde Lara haciendo con una triste expresión mientras hace una pausa para ver a Chica.-Pero mi padre está lastimado y quiero cuidarlo. -¿Pero quién va a cuidarte a ti?, alguien tiene que hacerlo y tu padre no puede ahora. -Replico Chica sin dejar de ver al frente. -Yo puedo cuidarme sola, ya soy grande. -Exclamo Carol volviendo su vista al frente. Chica suelta una risita. -Eres grande para algunas cosas, pero no lo suficiente para cuidarte sola. -Objeto observando hacia el frente.-Además el no estara solamente, nosotros vamos a cuidarlo por ti. -¿En serio? -Pregunto Carol sonriendo. -Si, yo e Iván vamos a cuidar bien de él, no te preocupes por eso. -Le aseguro Chica. 18:00 p.m Hugo llegó en su carruaje a la jefatura, él tuvo que dirigirse allí después de ir la hacienda Parris a pedido del señor Walker. Al llegar Hugo bajo del carruaje y fue adentro del lugar para hablar con el capitán Espinosa. -Señor Hugo ¿qué lo trae por aquí? -Le pregunto El capitán Espinosa a Hugo. -Es el señor Walker... -¿Le pasó algo al señor Walker? -Interrumpió el capitán Espinosa. -No, el señor está bien. -Le respondió Hugo. -Me alegro, señor. -Exclamó Espinosa.-El señor Walker me pidió que le dijera que necesita verlo mañana. -Replicó Hugo. El capitán Espinosa hizo un gesto de confusión observando a Hugo para preguntarle: -¿Mañana?, ¿Por qué? -Él no me dijo la razón, lo único que me dijo fue que necesita que usted mañana vaya a verlo -Le respondió Hugo. -Está bien, yo mañana voy a ir a verlo. -Aseguro el capitán Espinosa. Al llegar a la hacienda Carol se apresuró a bajar del carruaje casi de un brinco, tenía tanta prisa por bajar que tropezó y casi cayó al suelo, eso es algo que no paso desapercibido. -Debes cuidado, Carol.-Exclamó Chica bajando del carruaje para ir a ver como estaba.-¿Estás bien?. Chica se puso de pie frente a Carol y la notó nerviosa. -Estoy bien. -Respondió Carol. -¿Por qué tienes tanta prisa? -Le preguntó Chica a Carol arrodillándose frente a ella casi estando a su altura. -Quiero ver como está mi padre, tal vez necesite algo. -Le respondió Carol. -Seguramente está descansando Carol creo que deberías esperar. -Objeto Iván. Carol volvió a ver a Iván y luego bajó la mirada a sus zapatos con tristeza. -Iván tiene razón. -Le dijo Chica a Carol. -Mañana tendré que irme y no podré ayudarlo, quiero aprovechar todo el tiempo que tenga con él. -Replicó Carol.-Por favor déjame ver como esta. -Está bien, puedes ir a verlo. -Le dijo Chica sonriendo levemente. -Gracias! -Exclamó Carol agradecida abrazando a Chica por el cuello. -Pero no hagas ruido y si ves que está durmiendo lo dejas descansar. -Repuso Chica levantando su dedo índice apuntando al cielo. -Si lo haré. -Le respondió Chica a Carol antes de salir corriendo hacia la casa. Chica se puso de pie haciendo un gesto de tristeza mientras Iván se acercó situándose junto a ella. -Está muy preocupada. -Exclamó Iván con desconcierto. -No es para menos, ella perdió a su madre, es comprensible que no quiera perder también a su padre. -Le respondió Chica viendo hacia la casa. -Estoy seguro de que el señor Walker estará bien porque dios lo protegerá, pero tienes razón, esto no es algo fácil para nadie y sobre todo para ella. -Concordó Iván. Mientras tanto en su habitación Antonio Walker acababa de ser examinado por el doctor quien estaba contento al ver su avance. -La verdad me alegra bastante verlo consciente y por lo que veo va mejorando bien. -Exclamó el doctor. -Se lo debo a usted doctor y a mis empleados. -Dijo Antonio agradecido. -No tiene que agradecer, pero lo que sí tiene que hacer es quedarse en cama al menos un mes, después de eso usted podrá caminar como si nada hubiera pasado. -Objeto el doctor. Antonio dio un suspiro de resignación y bajo la mirada con tristeza. -Está bien... -Sé que es difícil, pero debe hacerlo para recuperarse. -Le dijo el doctor con empatía. -No se preocupe, estaré aquí entonces el tiempo que sea necesario hasta estar bien por Carol.-Respondió Antonio. -Pero mientras usted hace reposo no podrá cuidarla. -Repuso el doctor. -Lo sé, por eso mañana va a ir a visitar a su tío, envíe a Hugo con una nota para que mi hermano lea y sépalo que sucedió -Le respondió Antonio.-Estoy seguro de qué... Antes de que termine de hablar se abrió la puerta de su habitación, fue abierta por Carol quien quería ver como estaba su padre. La expresión sonriente de Carol cambio a una de tristeza ¿qué hacía el doctor en la habitación de su padre?, ¿él habrá empeorado? -Hola señorita Walker. -Saludo el doctor a Carol. -Hola doctor ¿Mi papá está bien? -Le pregunto Carol preocupada. -Si, él esta muy bien, solo necesita quedarse en la cama un tiempo. -Exclamo el doctor antes de volver a ver a Antonio.-Ya debo irme señor Walker, volveré a revisarlo la próxima semana, pero cualquier novedad mandé a llamarme. -Gracias doctor, eso haré. -Asegura Antonio asintiendo con su cabeza. -Bien, nos vemos. -Dice el doctor mientras se dirige hacia la puerta de la habitación para salir. Carol se había quedado de pie frente a la cama de Antonio observándolo con preocupación. -¿Cómo te fue en la pesca? -Le pregunto Antonio a Carol. -Me fue bien papá, atrape 6 peces que Chica cocinara esta noche -Respondió Carol sonriente. -6 es bastante. -Le dijo Antonio con una sonrisa. -Hubiera podido pescar más, pero como fuimos tarde no pudimos quedarnos más tiempo. -Objeto Carol. -No te preocupes por eso, la próxima vez podrás pescar muchos más. -Replico Antonio. -Si papá, lo bueno de ir después de la luna llena es que ahí más peces. -Aseguro Carol. -Cuando me recupere y regreses iremos a pescar juntos. -Exclamo Antonio. -Papá, no quiero irme. -Objeto Carol. -Si lo sé, pero yo no puedo cuidarte así. -Replico Antonio. -Pero yo quiero quedarme para cuidarte a ti. -Le respondió Carol a su padre. Antonio sonrió de lado observando a su hija para decirle: -Lo sé, pero no es así como funciona, yo debería cuidarte a ti. -No quiero que te mueras tú también. -Objeta Carol. -Eso no va a pasar, estaré para ti cuando vuelvas lo único que necesito es algo de tiempo para descansar y estaré bien. -Responde Antonio intentando calmarla. -¿Lo prometes? -Le pregunto Carol a su padre. -Lo prometo. -Le respondió Antonio. No es de sorprender la preocupación de Carol, después de todo esos días no eran precisamente lo que podían llamarse "tranquilo", tampoco podía decirse que ese sea el "mejor día". De hecho ese estaba muy lejos incluso de ser un día simplemente bueno. Aun así nada de lo que paso aquel fatídico día podría prepararla para los sucesos que acontecerían a partir de ese momento.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD