Danna Charlie no habla casi nada durante el trayecto adonde sea que me esté llevando. Quise entablar charla con él pero solo recibí monosílabos y gruñidos por lo que opté por no molestarlo más. No entiendo que bicho le habrá picado. Ni siquiera me dijo adonde me lleva ni que voy a hacer. Dejé instrucciones a Douglas para que esté atento a la niña...y a su niñera, aunque la mujer no me causó desconfianza, al contrario, parece tener experiencia y me respondió a todo con seguridad, es solo que nunca dejé a Lucille con extraños, por mí la traía pegada en mis faldas. Aunque éstas han desaparecido y en su lugar tengo este hermoso vestido de gala que me encanta. Charlie se detiene afuera de un restaurant en el que, al parecer, no hay nadie. —¿Por qué me traes aquí, Charlie? Aparentemente está

