Relator omnisciente Danna sale a tomar aire una vez terminada sus tareas, está en su momento libre por lo que se dirige a la casita que comparte con Douglas y Lucille aun secando sus delgadas manos, sin querer perder los preciados momentos con su hija. En el camino encuentra al chofer del señor de la casa. —Buenas tardes... —lo saluda cordialmente. Recuerda haberlo visto antes pero no puede recordarlo. —Buenas tardes. Lindo día, ¿no? —opina el hombre y recién ella repara en su aspecto: es altísimo, bien formado, con una musculatura envidiable, podría competir con la de Jason a decir de Danna. Se sonroja ante este pensamiento. ¿Desde cuándo ella se fija en esas cosas? Desde que él ocupa todo espacio en su vida, su mente, su corazón y otra vez, su cuerpo, desde que la enciende su espectac

