Entro a la casa y las piernas me tiemblan, en el rostro de Jacob se ve reflejada la ira que tiene en estos momentos por no encontrarme en casa y mucho menos por no tener su cena lista como le gusta. Lo miro y quiero salir corriendo a la habitación y esconderme allí y dormir hasta despertar y darme cuenta que todo esto es una maldita pesadilla, que no salí y pase el mejor momento de mi vida con el doctor y en cambio estuve en casa como siempre cumpliendo mi deber como esposa, pero de nada sirve ¿Verdad? No estoy en un sueño, esta es mi maldita realidad, él es mi infierno y me hará pagar por mi falta como siempre lo hace, con golpes. Mi día fue maravilloso jamás pensé que podía tener un día así, lo que me hace pensar ¿Puedo tener más días así? ¿Merezco yo un poco de felicidad? Si las mon

