En la mansión Martinoli.
Ya pasó una semana, ya será mi grandiosa boda, noten el sarcasmo, no se nada de Mari desde el día que la lleve a su casa, eh estado tentado en preguntarle a Natanael ya que el es el que sabe de ella, hoy mi madre me pidió su dirección pues va ir a visitar a su nuera, yo sé la doy, me dice que vaya a comprar mi traje de bodas, ella se a echo cargo de la fiesta, le dije que no quiero algo muy ostentoso, solo algo íntimo, ella me dijo que la deje, ella se haría cargo, y aquí estoy con mi padre y mi abuelo a y no olvidemos a mi amigo, comprando un traje, que emoción, aquí otra vez el sarcasmo.
-vas a tener despedida de soltero?.- dice mi amigo, mi abuelo lo vee mal.
- pues nose si se le pueda decir así, ya que solo será una pequeña reunión - digo sin ánimos.
- no andes mal aconsejando a mi nieto.- rie mi abuelo.
- sabes que los novios son los que sufren después con las novias, eso lo se por cuenta propia - dice mi padre con burla.
Compramos un traje n****o, con una camisa blanca, después de eso fuimos a mi casa, a tomarnos algo.
Días después.
Mari
Estoy muy nerviosa, hoy es el día, me estoy bañando cuando Lucia toca mi puerta, anunciando que ha llegado la maquillista y la peinadora, les digo que voy.
En la sala estoy sentada, ya que me están peinando y maquillando, sigo nerviosa, nunca pensé casarme, pero bueno aquí estamos cumpliendo con mi trabajo, terminan de maquillarme, me miró en el espejo, me veo diferente, será por qué nunca me había maquillando con esta es la segunda vez, la primera fue en la cena.
Me pongo el vestido y mi amiga llorando me dice que me veo hermosa, ella lleva el vestido que le compro mi suegra, hermoso, tocan la puerta, seguro es Natanael, y si es el, bajamos y afuera nos espera una limosina enorme, subimos y vamos a la mansión.
En la mansión.
Uriel.
Ya estoy cambiado, esperando la hora de que llegue la novia, espero y sea puntual ya sabe que debe ser lo, espero unos minutos más y llega, me dice mi madre que la vaya a esperar en el altar.
Aquí estoy parado cuando la veo entrar en brazo de mi abuelo,el la mira y después a mi, se ve hermosa, angelical, no se que me está pasando con ella.
Se oye el acepto de ella y el mío,
los invitados piden un beso, ella no quiere, se le ve en los ojos, me acerco a su oído y le digo que solo será un pequeño roze y que no le haré daño ella asiente con la cabeza, yo tampoco quiero pero es necesario, me acerco a ella y la beso con un simple roze de labios, siento que una corriente eléctrica recorre mi cuerpo, es extraño a de ser por qué nunca habia besado a alguien, (solo a ella, esa mujer)los invitados celebrar, el beso.
La boda a terminado, todos se van, ella y yo entramos a la mansión.
- quieres, descansar.- le pregunto.
- si claro, si no es molestia, estoy algo cansada.- claro, es de suponer.
- claro, yo igual, tu habitación está lista vamos te la muestro.- subimos las escaleras.- está es, la mía es la del fondo, cualquier cosa no dudes en llamar, igual a las empleadas, ok.- le digo volteando hacia mi habitación, ya retirándome, ella solo asiente.
- gracias.- me dice nerviosa.- solo una pregunta antes de que se vaya, este.. es..que quería saber, si hay cosas ahí en el cuarto para mí?.- me dice nerviosa.
- claro.-ella entra y yo me retiro.
Mari
Llegamos a la mansión, el abuelo de Uriel dice que el me va a entregar ya que no tengo familia, yo acepto, mi corazón late muy rápido, lo tengo que hacer me repito una y otra vez en mi cabeza, cuando vamos entrado, veo a mi jefe, muy presentable, el me mira y sonríe, damos el acepto y después sus invitados piden un beso yo no quiero, no estoy lista para esto quiero salir corriendo, pero el se acerca y me dice que solo será un roze en los labios, acepto, lo hace como me dijo, fue rápido.
La fiesta estuvo divertida, hubo comida, baile, estuvo muy bien.
La fiesta acabó, los invitados se fueron, ya estoy cansada, el me dirije a mi cuarto, el dice que cualquier cosa, está su habitación en el fondo y también hay empleados, le pregunto si hay cosas para mí, el dice que si, necesito quitarme este vestido, entro y voy a el armario que hay ahí, hay mucha ropa, busco una pijama, me quiero quitar el vestido pero no puedo, mis brazos son pequeños, como le hago, el echo de que le diga a una empleada, me causa nervios, no se si ya están durmiendo y no los quiero molestar.