Cierra los ojos y ve tu belleza interior. No tengas miedo de ser el tesoro qué esconde el sol...
Y aprende amarte por tu ser y no por tu apariencia.
Que una báscula no es la que da la felicidad... Perfecta te hizo dios.
Daniel.
Hoy es lunes y para la suerte que tengo no la vi en todo el día. Hoy también empieza el entrenamiento para los estatales.
Si, juego fútbol americano.
El juego es mi principal distracción, fue lo que me ayudo a no pensar tanto en ella en este tiempo. y ahora en vez de una distracción es un contra tiempo, tiempo perdido, tiempo en el que debería de estar con ella y no dejarla con el idiota de Marcos.
- estás listo para el entrenamiento de hoy - dice Javier llegando a mi lado.
Estamos en las canchas calentando un poco antes de que llegue el entrenador.
- yo siempre estoy listo - digo.
- dime Javi que hiciste este fin de semana, te desapareciste en la fiesta -.
- Estuve con una chica, creo que no tengo que decirte con quien si ya lo sabes - dice mientras trotamos alrededor de la cancha.- ¿Y ahora que tontería le dijiste?. - oye no estás en posición de regañarme, que tú le haces cosas peores a luz. - me recuerda el muy tonto, como si tuviera que recalcar mis estupideces – dime, la viste en la fiesta, se veía muy sexy con esa falda, oye porque me metes el pie - dice tirado en el suelo.
Tal vez se tropezó con su propio pie...
- tu no deberías de darte cuenta sí se ve sexy o no - digo - aunque si, se veía hermosa. Pero dime que paso con Dalia. - Estaba en la fiesta bailando con Ana, cuando entró. Dios, se veía hermosa. Pero no solo yo me di cuenta de eso, así que la saque de la pista cuando bailaba y me la lleve de ahí.- y luego que paso, por favor dime que por fin la besaste. - Y no solo eso - susurra...
- Ey que haces? - protesta Dalia - Javier qué te pasa déjame seguir bailando!
Yo estaba tan enojado, como puede bailar de esa manera con esos tipos, enserio parecía una cualquiera. Me la lleve al baño, era el único lugar que estaba solo. - tal vez no me debería de importar, ya que tú y yo no somos amigos - pero si me importaba, siempre lo ha hecho. - que pasa, me vas a insultar como siempre. Porque si es así déjame decirte que ya soy inmune a ti y a tus estupidos insultos- dijo picando mi pecho con su dedo - enserio Javier yo ya no siento nada por ti, supéralo porque yo ya lo hice.
- No - le dije mientras me acercaba a ella y la arrinconaba al lavabo - tu no me has superado.
Así que la agarre de la cabeza y la besé... por fin la besé, después de tanto tiempo. Dalia agarro mi cabello y me pego más a ella, no era un beso tierno, sino uno de desesperación como si dependiéramos del otro, esto no era nada comparado con mis sueños. Es mucho mejor. Dejo de besarla para probar su cuello, lamo y chupo, sabe tan bien. La escucho gemir y es mi perdición, es el mejor sonido que puede haber en la vida y no quiero que nadie más lo oiga.
- Javier - murmura - por favor.
- por favor que nena- le digo dándole un pequeño mordisco al lóbulo de la oreja derecha.
Se que es lo que quiere, pero quiero que me lo pida
- Yo... - se detiene, mientras paso mi dedo por el borde de su sostén- te deseo-.
Jodeme. lo dijo.
Estoy acabado, esto es todo. La tomo de la cintura y la subo al lavamanos mientras la vuelvo a besar...
- Y que más, Javier sigue - le digo.
- No, Daniel - dice - dime tú me contarías con detalle lo que haces con Luz.
Mierda. Tiene razón no es algo que compartiría con nadie.
- entiendo, pero bueno dime, la hiciste tuya - le preguntó, el muy idiota es mucho más celoso que yo. Si eso es posible. - amigo, ella es mía desde primero de primaria, desdé el día que me tiro pegamento blanco en el cabello ¿te acuerdas?. - cómo no hacerlo, fue el mismo día que conocí a Luciana- Javier soltó una carcajada así que me uní a él, como olvidar ese día.
Javier siempre ha tenido algo por Dalia, pero al igual que yo no lo había querido aceptar. Hasta que el verano pasado la vio besándose con uno de los jugadores de la escuela vecina. Se podría decir que son nuestros rivales y en esta temporada les ganaremos la final.
Así que cuando los vio, él se la quito, casi provocando una pelea y eso casi ocasiona que nos saquen del equipó.
- entonces, lo hiciste verdad.
- sí - responde y sale corriendo a entrenar.
- Bienvenido al club amigo - respondo aunque se que ya no me escucha.
Aunque siendo sinceros el esta más jodido que yo. Amigos teníamos que ser, en lugar de ir por lo que queremos lo único que hacemos es dañarlas.
¿que pasa con la cabeza de los hombres?