Una nena compartida 5

1424 Words

Como si lo hubiese convocado, su tio acercó su silla y comenzó a chuparle el otro pecho. Entre los dos le comieron las tetas con fuerza dejándolas rojas y sus pezones cada vez más duros y erectos. - Te vamos a dejar las tetas tan moradas como el culo, dijo su padre con un atisbo de humor apartando su boca del festín y retirando también a su tío. Sus enormes manos siguieron magreándole las tetas con posesividad, como si no se resignase a soltarlas. - ¿Seguro que sabes lo que estás haciendo? Somos dos hombres adultos y llevamos mucho tiempo deseándote. Si te hacemos nuestra no va a haber más fiestas adolescentes, ni chicos. Sólo vas a tener tiempo para nosotros. Cuando lleguemos a casa queremos la comida hecha y un coño dispuesto. Y como para enfatizar sus palabras una de sus manos recorri

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD