Susi se levantó temprano. Quería hacerse perdonar con un buen desayuno para su padre y su tío. También tenía que lavar el vestido de Laura antes de que las manchas de sangre se hiciesen permanentes. Entró en el baño y se sentó en el váter soltando un fuerte río de pis. Le dolía muchísimo el culo y no creía que pudiese ir a clases. ¡Menudo suplicio estar sentada todo el día sobre sus cachas llenas de verdugones! Se limpió, se levantó y sumergió la ropa en el lavabo. El agua la salpicó mojando toda la delantera de su pijama infantil. El fuerte chorro del grifo escondió el sonido de unos pasos en la entrada. - ¿Que estás haciendo levantada a estas horas? ¡Pensé que ayer habías aprendido algo de cual es tu lugar en esta casa! – dijo su padre desde el umbral de la puerta. No llevaba puesto má

