Leo. Su mirada esta llena de estrellas, el maldito universo se extiende frente a mi y no puedo evitar sentir que soy el rey del puto mundo. Swan siempre ha sido hermosa, pero cuando esos rasgos salvajes salen a relucir es una maldita delicia verla, brilla y se desenvuelve, deja de ser una marioneta moldeada para la sociedad y se convierte en un bocado exquisito listo para devorar. -¿Qué estás haciendo? Ya basta, por favor.- Pregunta a un centímetro de mi boca, apagando la furia, volviendo a esa fachada estúpida que cree la convierte en una mujer digna de un puto premio nobel de la paz. -Voy a arruinarte, voy a joder ese bonito cuerpo grabándote de mí polla hasta que no puedas pensar en nada ni en nadie más, voy a tomarte como mi puta hasta que ruegues por ser mía. Su mandíbula se

