Narrador omnisciente. Muchas sensaciones y sentimientos habitaban dentro de Ever y de Eleonor. Luego de haber dormido juntos anoche, la nena del boxeador tuvo que regresar a su casa con las sospechas más grandes de sus padres sobre que su hija les mentía. Ellos sentían que su familia se estaba desmoronando, su hijo se había ido de casa y no de bonita manera, no porque se casaba, no porque se iba a vivir a otro país para estudiar o emprender una nueva vida, les dolía que fuera porque ellos no asimilaban del todo que se dedicara a ser boxeador. Les dolía que los años estudiando en la preparatoria y los de la universidad no le llamaran la atención, ni le convencieran de dedicarse a algo que no tentara contra su vida. Y su hija, la niña de la casa, la estrella de sus cielos, el sol de sus

