Él no podía resistirse más, y la tomó entre sus brazos, la sujetó de la pared, tomando sus manos arriba de su cabeza, mientras la apretaba haciéndole sentir las curvas de su cuerpo. No había nada en el mundo aparte de Patricia y él en ese momento, nada importaba más que estar con ella, hacerla suya. Se alejó y ella emitió una leve protesta, se quitó rápidamente los pantalones y se colocó de nuevo encima de ella, disfrutando de la sensación de su cuerpo blando contra el suyo. Sus manos se movieron por todo su cuerpo una vez más, explorando, acariciando y agarrando. Aston suspiró contra ella, apretándola con suavidad contra la pared, entretanto sus labios se movían contra los suyos. —Te deseo —susurró entre besos, y ella gimió en respuesta, sus manos aferradas a los hombros del hombre —Te

