— No te preocupes Alessia, además yo creo que también me voy a quedar a dormir ya que la limusina se fue, mi carro lo deje en el restaurante y es demasiado noche para llamar a un taxi. — Entonces tomó la palabra, así tú duermes en el sofá cama y nosotras en la cama de Isabella, ni modo. Dimitri se dirige hacia el sofá cama y ahí mira a una jovencita muy bonita, su cabello es mediano y rubio la piel es muy blanca casi como la nieve. Ella se mira como un ángel dormida, él la toma y la carga hasta la habitación de Isabella la acuesta en la cama y se marcha. — Ya está en tu cama Isabella, ahora vámonos a dormir. — Sí tienes razón es muy tarde, vamos Alessia las tres podemos dormir juntas mi cama como dijiste es lo suficientemente grande. Alessia accede a lo que su amiga le dice y ellas se

