Ellos terminan de comer y se sientan en la sala para tomar café pero Danielle continuaba interrogando a Isabella, al parecer no le había importado la imprudencia que había cometido y simplemente decidió darle la vuelta al asunto. — Dime Isabella — ella sonrió — ¿A cuántos hombres tienes atrapados? Eres una mujer muy hermosa y no creo que no llames la atención de ninguno. — ¡Madre! — Dimitri se levanta exaltado — deja de ser tan imprudente, por estas cosas es que no quería traer a Isabella a la casa, a mala hora mi papá no se encuentra para que te meta en cintura. — Tranquilízate Dimitri, señora Danielle no comprendo a qué va su pregunta la única persona que me interesa es su hijo y nadie más. Rosabella con un aire de maldad la mira fijamente y su sonrisa maquiavélica sale a luz. Ella l

