ANDRÉ - ¡Levántate ya hijo de tu puta madre! - me grita Matías intentando quitar la manta que me cubre. Gruño intentando que no me la quite. - ¡Mierda siempre es lo mismo con este hombre por Dios! - - ¡Déjame joder! -gruño enojado oyendo como maldice al no conseguir nada de mi otra vez. Intento alcanzar la botella de vodka que descansa media vacía en la mesita de noche, pero esta es arrebata de mi alcance, juro por Dios que quiero pegarle un puto tiro entre ceja y ceja a este estúpido. Me siento en la cama restregando mi cara, jalo mi cabello, pero me arrepiento al sentir el punzante dolor de cabeza -puta resaca de todos los días-. Me levanto quedando solo en mis bóxers negros. Intento ir al cuarto del baño, pero no lo consigo aún sigo mareado por el alcohol en mi sistema. Quedo

