“...no se podía percibir malicia ante el destino de unión por medio del hilo, de todos modos muchos se preguntaron: ¿Por que ahora y no antes? El destino no respondería aquellas dudas ...”
—Me recomendaron un restaurante con buena comida costera, ¿te interesa?—pregunta Johan
—¿Comida costera? ¿Como camarones y pescado?—no suelo comer esas cosas
Porque son caras, pero siempre que paso por la calle frente a la universidad, huele a "mariscos".
—Sí, eso—responde
—Entonces sí quiero
Dicen que el sushi y la comida costera saben diferente, sigue siendo pescado y camarones, así que no entiendo que tan diferente puede ser. Era obvio que no tenía idea de lo que estaba pensando, la comida costera tiene mucho más sabor que el sushi, además de que las personas comen con las manos algunos de los platillos, me gusta más el ambiente aquí.
—Es bueno ver que te gusta lo que pediste—se le ve bastante relajado—¿Quieres ir a la playa un rato? Para caminar un poco antes de volver al hotel
Asiento y sonríe.
Sigo comiendo, la ensalada que pedí no se come con las manos, podría enrollar los camarones junto con los tomates en una lechuga y comerlo, pero prefiero que no él no pase vergüenza con una citadina.
Pagamos nuestro parte cada uno y salimos del restaurante, todo está relativamente cerca y es como si pudiese seguir caminando por la vereda con poca probabilidad de encontrarme un establecimiento cerrado, se ve bien, se ve moderno, el hotel en el que estamos alojados tiene cierto toque romántico si hablamos de estructura y decoración.
No tardamos en llegar a la playa, la costa también está iluminada, pero con farolas en la arena, incluso el mar está iluminado con farolillos, parecen estrellas en el cielo, caminos por lo largo de la playa, llego a mojar mis pies en el mar, claro que, primero me quité mis sandalias. Pasamos cerca de un grupo que estaban alrededor de una fogata y nos felicitaban de manera eufórica y borracha, no pude contener la risa al ver que Johan estaba nervioso después de eso.
Recibe una llamada, en lugar de contestarla me dice que le gusta mucho la canción que tiene de tono y me pregunta si conozco la b***a.
—Sí, fuí al concierto de hace unos meses—Daisy me llevó porque Nicolás no quería ir con ella
No iba a dejar que mi amiga fuese sola a un concierto en otra ciudad, yo puedo hacer esas cosas, ella no, es la persona más pacífica e inofensiva que conozco.
—¿En serio?—se le nota sorprendido—Yo no pude ir, estaba trabajando—suspira
—Si quieres te muestro los videos que tomé—se debe escuchar la voz de Daisy, pero no creo que eso sea un problema
—Me encantaría—sonríe de forma suave
Seguimos hablando de la música que nos gusta hasta volver al hotel, entramos a la habitación y en lo que él se ducha, reviso la televisión en busca de conectar mi celular a la misma y así reproducir los videos del concierto. Lo logro justo antes de que salga del baño con su pijama puesto, pongo uno de los videos.
—Disfruta—y entro al baño con mi ropa y cremas
Usualmente solo me maquillo para trabajar, y puedo decir que realicé uno bastante natural para nuestra cena.
¿Contará como una cita? Creo que este viaje completo cuenta como una cita, una que nunca esperé tener en mi vida. Johan ha sido muy amable y atento conmigo, me hace sentir mimada por como ha pagado por los tickets de tren y la estadía en el hotel, aún si nos vamos mañana a otro lugar, quiero ayudar con los pagos, aunque sea un poco, mis ahorros no quedarán vacíos por una semana fuera de la ciudad.
Es inútil pensar en que podría o no ser algo justo bajo estas circunstancias, el destino es caprichoso, después de todo. Puedo no ser religiosa, sin embargo el sentido común dicta que el hilo rojo hará lo que sea necesario en "el momento ideal", oponerse es tonto, querer controlar el destino suena un poco egoísta.
Perdida en mi cabeza con pensamientos sin sentido, he terminado de ducharme y estoy vistiendome cuando noto que la mitad de mi ropa interior son encajes bonitos que seguramente tenía guardados en mi cajón desde hace mucho tiempo. El encaje no es eficiente, necesita cuidados y eso implica tiempo, solo los usaré durante este viaje, porque seguramente no volveré a tener tiempo para pensar en estas tonterías.
Al salir del baño, la habitación está sola y el video está en pausa, el hilo está en dirección a la puerta, pienso en no prestarle atención cuando un fuerte tirón me deja pegada a la puerta, no soporto el dolor y abro la puerta, afuera están Johan y el amigo del que se despidió en la estación del tren, besándose.
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Cuando nuestras manos se unen por culpa del hilo, Johan aparta a su amigo para luego llevarnos dentro de la habitación y cerrarle la puerta en la cara. Golpea la puerta un par de veces, Johan le ignora y nos lleva dentro de la habitación, se ve retraído por alguna razón.
—¿Llamamos a la policía?—pregunto
Por un par de malas experiencias se me ha zafado esa pregunta, pero el miedo no me dejará dormir en paz, mucho menos si sigue llamando a la puerta de ese modo.
—Avisare a recepción que no le permitan acercarse a nuestra habitación—toma el teléfono junto a su cama—La seguridad del hotel se hará cargo
La llamada es corta, aún así escucho a la recepcionista pedir disculpas en repetidas ocasiones, Johan mantuvo el gesto de enojo hasta que colgó la llamada, luego dió "correr" al video del concierto.
Ambos estamos en su cama, el hilo no afloja y tenemos nuestras manos unidas.
Cuando deja de escucharse que tocan a la puerta, casi automáticamente, caigo dormida por el cansancio o quizá el nerviosismo de la situación.
Quizá la parte más complicada fue entender que Johan no estaba disgustado hasta que abrí la puerta, si hubiese soportado un poco más tras la puerta, seguramente hubiese sido mejor...
~sueño de Adeli
Mis manos son pequeñas, así que debo ser una infante.
Mi mamá estaba sirviendo el almuerzo para mi hermana, ambas me ven con desprecio y se me sirven las sobras en un plato pequeño, como en mi habitación para no incomodarles, la comida sabe rica mientras está caliente, aunque tengo mucha hambre, como en cucharadas pequeñas, la última vez que me atore y tomé agua del grifo de afuera para pasar la comida, mi mamá se enojó mucho conmigo. Debe estar estresada porque papá no está en casa estos días.
Papá trabaja por semanas fuera de la ciudad, luego vuelve con regalos para mi hermana.
—Ten el papel de regalo—ella siempre es tan amable
Comparte algo tan bonito como el papel de regalo, lo uso para hacer origamis y los escondo para jugar con ellos, de ese modo no se enoja nadie conmigo.
—Me gusta—mi hermana toma mi rostro con sus dos manos—Tu bonita sonrisa—y extiende mis mejillas de forma dolorosa
—Ya jugaste suficiente, debemos irnos—un niño de ojos azules toma mi mano—Adiós—se despide de mi hermana
Ella suelta mi rostro y camino con el niño de ojos azules en dirección al parque, los árboles se ven enormes y no hay un camino de piedra el cual seguir, entonces se detiene y voltea a verme con lagrimas rodando por sus mejillas.
—Me perdí—llora aún más
—No nos perdimos—le respondo—Es por ese árbol, ¿no?
Señalo un árbol que parece un arco, como un portal a otro lugar, aparecen flores a su alrededor.
—Sí—responde—¡Vamos!