—¿Siempre meditas cada una de las decisiones que vas a tomar?—, ¿o lo que vas a decidir decir?—, me parece interesante y curioso. —Espeta Damyan y se levanta de la silla que ha ocupado desde que he entrado a este salón. Dejándome mirar de manera privilegiada su escultural, sexy, apetecible, torso y ni hablar de su espalda. —Es qué... Me ha tomado por sorpresa que quieras salir conmigo. —Le respondo de manera descuidada y una especie de tos inunda mi garganta. —¿Te sientes bien?—Me pregunta interesado. Mal momento para que mi tos seca haga gala de presencia... Quizás ahora considere que me he contaminado de algún tipo de virus contagioso y pase de largo a tener esa salida conmigo. —Sí, estoy perfecta. —, únicamente me he atorado. —Le digo con un poco de timidez, es raro y extremo

