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3575 Words
Cuando llegué al apartamento más o menos a las siete de la noche, creí que Baekhyun estaría allí, quería disculparme… o lo que sea, para sacármelo de la cabeza porque realmente ya no podía con todo eso, pero curiosamente no había llegado al apartamento así que me senté en el sofá mirando cualquier programa para esperarlo y arreglar las cosas. Mientras transcurría el tiempo me di cuenta de que por más interesante que fuera aquel documental sobre los caballitos de mar, no podía dejar de pensar en lo que el mil veces estúpido Jongin había dicho antes de irme de su apartamento. No podía estar tan enfermo ¿o sí?  Hasta el punto de preguntarme a mí mismo en que me había convertido… Jodido Kim Jongin,  era cierto que me gustaba Baekhyun pero nunca me había imaginado… llegar a este punto, en ese momento  todos los pensamientos que no debería tener acerca de otro hombre invadían mi mente, ni siquiera sabía en qué momento me había vuelto tan patético. Traté de alejar mis pensamientos que ya me estaban asustando y cambié de canal, buscando algo que realmente me distrajera y casualmente estaban pasando una presentación de mi grupo favorito, 2NE1. Me pareció extraño ya que los programas musicales los pasan en la tarde y solo dan repeticiones luego de las 9 de la noche, miré el reloj colgado en la pared de la cocina  ¿En qué momento habían pasado 3 horas? Me comenzaba a preguntar si debía llamar a Baekhyun, era extraño ya que nunca había llegado tarde al apartamento en todo el tiempo que lo habíamos compartido. Suspiré, resistiendo mis impulsos, si él estaba molesto  no vendría al apartamento si supiera que yo estaba allí. Entonces, luego de algunos minutos luchando contra mi propia mente y luego de guardar mi celular en el bolsillo de mi chaqueta, me recosté en el sofá mirando a aquellas hermosas chicas bailando y cantando en el escenario,  me gustaba su música y ellas eran... demasiado sexys, mientras las veía me preguntaba ¿cómo me podía gustar un hombre? ¿Cómo podría pensar en… hacer “algo” con un hombre?, pero es que Baekhyun no era un simple hombre, sus manos delicadas y su cuerpo delgado eran atractivos increíbles… sacudí mi cabeza volviendo la mirada al televisor, intentando concentrarme en estas 4 chicas increíblemente hermosas para no pensar en el jodido cuerpo de Byun Baekhyun, pero mis esfuerzos fueron en vano ya que, no sé si mi mente estaba jugando sucio pero… me lo imaginé bailando como ellas, joder… ¡y con esa sonrisa suya que me tiene loco!, recordé cuando estaba solo con esa maldita toalla colgada en su cadera y apreté los ojos con fuerza, recordé sus labios suaves, como se sentía su delgada cintura, su piel caliente, pensaba en como luego de esa jodida toalla corta se veían sus piernas torneadas. Quería volver a besarlo, morder su cuello y tocar cada centímetro de su piel suave, ¡MALDITO ENFERMO! Me dije a mi mismo mentalmente, abriendo los ojos de golpe y percatándome de cómo mi mano temblaba debatiéndose entre tocar mi entrepierna o golpearme a mí mismo en la cara. Estaba condenadamente excitado con solo pensar en Baekhyun, maldición, tenía en la pantalla a cuatro chicas preciosas y mi cuerpo y mente solo reaccionaban al pensar en mi compañero de apartamento… Decidí levantarme e ir al baño a darme una ducha helada, aún no podía creer lo bajo que había caído, caminé cabizbajo hacia el pasillo y de pronto la puerta de entrada se abrió. -Mierda- susurré asustado,  tenía un “gran” problema y el culpable estaba mirándolo fijamente, ladeando su cabeza con los ojos entrecerrados, hice un esfuerzo por mantener mi dignidad y me tapé con las manos. -¿Qué es eso, Chanyeolie?- no puede ser… Baekhyun entró al apartamento cerrando la puerta como pudo, se tambaleaba y sus ojos estaban prácticamente cerrados, tenía la cara roja y el olor a alcohol impregnado hasta en la ropa. -Nada, Baek creo que deberías ir a tu habitación, estás muy mal…- dije parándome al  costado del sofá, aún tapándome “discretamente” entre las piernas. -Estoy bien… muy bien, mejor que ayer, idiota- tenía esa sonrisa ladina mientras se acercaba tambaleando hacia mí, joder, si había bebido con alguien tenía que golpear a esa persona por dejarlo venir solo, estaba muy borracho. Retrocedí algunos pasos mientras él se acercaba. -Baekhyun, enserio, ve a tu habitación,  te llevaré algo de comer- -No quiero, ah… ¿estoy siendo caprichoso? deberías vengarte de mí…- dijo poniendo sus manos sobre mi pecho y realmente no supe cómo actuar en ese momento, él tenía una sonrisa sugestiva y no tenía idea de cómo tomar lo que había dicho (aunque mi cuerpo si lo sabía)- Chanyeol…- definitivamente no podía creer lo atrevido que podía ser Baekhyun cuando estaba ebrio, su maldita pierna estaba presionando mi erección y tuve que morderme los labios para no sonar demasiado necesitado, lo empujé como auto reflejo cuando su pierna presionó por segunda vez y… definitivamente eso no ayudó en nada porque terminó tumbado en el sofá con las piernas abiertas, con su cuello y abdomen expuestos, tragué saliva intentando calmarme y  al verlo con los ojos cerrados me acerqué para ayudarlo a levantarse, sería mejor que lo llevara a su cuarto ya que no sabía hasta qué punto me había vuelto un enfermo. Me agaché para mover su hombro y solo un quejido salió de su boca, abrió los ojos mirándome fijamente y contrario a cualquier cosa que yo hubiese esperado agarró con fuerza el cuello de mi camisa e hizo que nuestros labios se chocaran con brusquedad, sin darme tiempo de nada- Antes de enloquecer por completo me separé de él, mirándolo confundido y con el corazón agitado. Me sentía como una bestia, estaba a solo unas cuantas provocaciones suyas de seguir mis instintos más bajos, pero con la poca cordura que me quedaba no podía aprovecharme de la situación, debía hacer lo correcto si quería quedar en buenos términos con Baekhyun… pero él simplemente no cooperaba. -Baekhyun, por favor, levántate y ve a tu habitación, juro que no me haré responsable de lo que pase si sigues con esto- casi le rogué mientras me acomodaba la camisa, ya podía sentir como el calor subía en mi cuerpo, a este ritmo tendría que aumentar unos minutos en la ducha fría. -Idiota, Chanyeol-dijo a penas mientras se levantaba del sofá con dificultad, lo observé todo el tiempo, no sabía si preocuparme por si caería en cualquier momento o por mis propios instintos de tirarlo al suelo y… bueno, ya saben-Tengo calor…- se quejó quitándose la camiseta, le dije que no lo hiciera pero no me hizo caso, respiré profundo mientras lo veía acercarse a mí de nuevo, ¿Qué carajos había bebido?¿Por qué estaba tan… caliente? -Baekhyun… ve a tu puta habitación, por favor… o por lo menos ponte la camiseta- -¿Por qué? Si ya me has visto en menos que una camiseta ¿o debo recordártelo?-cuestionó solo zafando su cinturón, definitivamente no iba a aguantar por mucho tiempo y menos cuando estaba a centímetros de mí, intentado desabotonarme la camisa con sus dedos delgados mientras se mordía los labios. En algún momento llegué a pensar que lo estaba soñando, Baekhyun nunca se había comportado así, tan desvergonzado, y lo peor era que yo no podía hacer nada más que observarlo, deseando que pasara lo que mi mente estaba formulando, pero luego recordé que si pasaba algo entre nosotros, sería porque Baekhyun estaba ebrio y yo no quería que fuera así, sería como si yo me aprovechara de la situación y definitivamente él me reclamaría el día siguiente y todos los días venideros. -¿No tienes calor, Chanyeol?- esta vez supe completamente lo que su pregunta significaba y reuniendo la última gota de cordura que me quedaba lo tomé de los hombros separándolo de mí. -No tengo calor…-mentira- mejor sentémonos, traeré algo de jugo, tal vez así vuelvas a tus sentidos- lo hice sentarse en el suelo, frente a la mesa de piso en la que siempre bebía con mis amigos y le puse la camiseta sobre la cara, a sabiendas de que no se la pondría y se quejaría. Fui a la cocina y serví un vaso de jugo de naranja, él se lo tomaría tranquilamente y yo iría al baño, con un poco de suerte Baekhyun se sentiría mejor o por lo menos se quedaría dormido, suspiré pensando que todo estaría bien. Él aún estaba sentado, pero se tambaleaba mientras observaba su camiseta en sus manos, puse el jugo sobre la mesa y él lo observo extrañado mientras yo me preparaba para irme. -¿Qué haces? ¡Siéntate!-aún borracho seguía con su actitud de dar órdenes y yo como el perfecto idiota que era le obedecí-¿pensabas irte y dejarme aquí? Todo esto es tu culpa Chanyeol, deberías saberlo…- comenzó a beber el jugo y luego de terminarlo de golpe lo dejó en el suelo, lo miré confundido. -¿Qué estás haciendo?- no me contestó, solo se levantó del suelo y comenzó a gatear sobre la maldita mesa mientras me miraba a los ojos y ¿Qué podía hacer yo? Estaba inmóvil mientras sus dedos se enredaban en mi cabello y juntaba nuestras frentes, podía percibir el olor a alcohol saliendo de su boca y tal vez me estaba embriagando porque todos mis sentidos no me respondían. -¿No quieres vengarte ahora, Chanyeol? Como lo hiciste la última vez…- susurraba sobre mis labios mientras terminaba de cruzar por encima de la mesa para sentarse sobre mí, me di cuenta que él también estaba excitado, podía sentir su erección presionando la mía y en ese momento ya no era yo quien actuaba sino mi cuerpo, lo tomé de la cintura y lo acerqué a mí, besándolo con ganas, mordiendo sus labios, sentía sus manos revolcándome el cabello y como su cuerpo se balanceaba sobre el mío, ya no había marcha atrás. Baekhyun me tumbó por completo en el suelo, mirándome desde arriba con sus manos apoyadas en mi pecho, tenía los labios hinchados y el pecho subiendo y bajando por la agitación, nunca en mi vida me había sentido así por un hombre, lo deseaba, pero realmente no sabía cómo comenzar con una relación así… es decir… nunca había estado con un hombre, ¡maldita sea! Tenía ganas de hacerle de todo pero no sabía ni cómo hacerlo, me sentía estúpido y peor porque no podía decirle a Baekhyun lo que pasaba por mi mente, menos cuando ya había empezado a besar mi cuello al mismo tiempo que desabotonaba mi camisa, ya pensaría en algo o me dejaría llevar por la situación, no creía que fuera tan diferente a hacerlo con una mujer. Cuando terminó con mi camisa comenzó a pasar sus finos dedos por mi torso mientras se lamía los labios, dejándome llevar comencé a pasar mis manos por su cuerpo, él ya estaba sin camisa así que me ahorré el trabajo de quitársela. Bajó la cabeza y mordió con delicadeza la piel de mi pecho descendiendo por mi torso con besos y lamidas hasta llegar un poco más abajo de mi ombligo, lo miré expectante, deseaba que me quitara el pantalón lo más pronto posible pero él solo me miraba sonriente mientras lo desabrochaba con parsimonia ¿quería acaso que le rogara? -Baek… por favor… ah-pues lo logró, ni la persona con más orgullo podría resistir sus impulsos más naturales, amplió su sonrisa al escucharme gruñir y me quitó por completo los pantalones, sin dejar de mirarme pasó su mano por encima de la tela de mi ropa interior y tuve que apretar los dientes, no podía dejar de mirarlo a los ojos mientras me tocaba, su expresión decía que estaba disfrutándolo tanto como yo, incluso suspiraba cuando se me escapaba algún gemido ocasional. Me quitó el bóxer dejando expuesto mi m*****o completamente duro, lo oí gemir al verlo y me miró a los ojos con una media sonrisa, ya comenzaba a volverme loco, no decía nada, solo me miraba de esa manera y realmente no entendía cómo estando borracho podía ser tan… bueno en lo que hacía, como si estuviera sobrio, y realmente no sabía cuánto de esto recordaría o si me odiaría al día siguiente por no detenerlo, pero… lo hecho estaba hecho. Cuando menos lo pensé estaba agachado sobre mi m*****o metiéndoselo a la boca de a poco, no pude evitar gemir roncamente, su boca estaba muy caliente y húmeda, podía sentir su paladar rugoso y su saliva envolviendo mi extensión, lo sacaba y metía de su boca mientras jugaba con su lengua, yo no podía hacer más que retorcerme y suspirar, quería agarrar su cabeza  y acelerar el ritmo pero consideraba que sería demasiado bestial. Me limité a verlo, a ver como luchaba por que todo mi pene cupiera en su boca, como ahuecaba las mejillas para abarcar más mientras sus manos acariciaban mis muslos, juro que esa era la mejor mamada que había recibido en mi vida, pero no iba a terminar así ya que Baekhyun se detuvo levantándose para sacarse el pantalón, limpiándose restos de saliva y liquido pre-seminal de los labios, quería ver en ese mismo instante lo que planeaba y si iba a ser mejor que lo que había hecho. Bajó sus calzoncillos y los tiró en cualquier parte, sentándose de nuevo sobre mi cadera, ahora ambos estábamos desnudos y podía sentir por completo su erección sobre la mía, gimió comenzando a moverse, y  podría decir que definitivamente era mejor esto, ya que a parte de la fricción de nuestros miembros ver a Baekhyun completamente excitado, con la respiración entrecortada y escuchar sus gemidos era increíble, me ponía aún más darme cuenta  de que era él quien estaba llevando las riendas de la situación y que eso, lejos de desagradarme, me encantaba. Pero yo no podía dejar que todo lo hiciera él, pasé mis manos por sus muslos calientes, por su pecho y sus brazos y él no dejaba de mirarme lascivamente, le encantaba y podía presentir que quería subir el nivel, sus ojos cargados de lujuria me lo decían. Su pelo n***o ya estaba empezando a pegársele a la frente, aun no comprendía como era posible que pareciera tan lucido, tan consiente de lo que hacía. Se levantó un poco apoyando el peso de su cuerpo sobre sus rodillas, aún estaba sobre mí con su mano izquierda sobre mi pecho, y su mano derecha  se dirigió a la parte baja de su espalda, empecé a sentirme ansioso, podía verlo apretando los ojos mientras sus dedos acariciaban su entrada, SI, el maldito estaba tocándose a sí mismo sobre mí, yo podía verlo todo en alta definición, me empezaron a sudar las manos, anticipando lo que vendría luego de eso. Echó la cabeza hacia atrás al introducir un dedo en su apretado agujero, moviéndolo lentamente y en ese momento yo no podía estar más excitado, juro que no me cabía en la cabeza todo lo que estaba pasando y ya no podía soportar no hacer nada por mi ignorancia respecto a una relación hombre-hombre, solo me deje llevar por mis instintos bestiales y me senté tomándolo de los hombros, frunció el ceño ya que había detenido su trabajo, yo simplemente lo hice tumbarse encima de la mesa y comencé a besarlo, tal vez con demasiada fuerza ya que lo escuche quejarse, sus piernas rodearon mi cadera juntándome más a su cuerpo y succioné  su labio inferior mientras él acariciaba mi espalda, besé la piel blanquecina de su cuello, mordiéndolo, dejando marcas rojas, él se removía debajo de mí, sus manos halaban mi pelo cuando mordía demasiado fuerte su piel. -Quiero… quiero que me folles ya…- lo escuché decir apenas, entre jadeos, con los labios pegados a la piel que quedaba entre mi cuello y mi hombro derecho y ¿Cómo negarme a semejante pedido? No pensé en utilizar condón o lubricante, ni siquiera pensé en si le dolería, solo me acomodé entre sus piernas, levantándolas de la mesa y entré de golpe en su pequeña entrada, el grito que salió de sus labios me hizo sentir culpable por un momento y me detuve, tal vez esperando que me insultara o algo así pero, fue todo lo contrario, me miró mordiéndose los labios, aguantando una sonrisa, tal vez estábamos igual de enfermos, le había gustado… más que eso, le había encantado. Levanté sus piernas poniéndolas sobre mis hombros entrando más profundo en él, besé de nuevo sus labios comenzando a moverme lentamente, sus manos apretaban mis brazos y pequeños gemidos interrumpían nuestros besos de vez en cuando. -Más…-gimió mirándome a los ojos-…más fuerte- jodido Baekhyun, yo no hacía más que seguir obedeciendo sus órdenes, complaciéndolo en todo lo que quisiera, aumenté la velocidad de las embestidas, llegando más profundo, penetrándolo con más fuerza y rapidez, sus gemidos me estaban llevando al borde de la desesperación, su cuerpo ya estaba perlado por el sudor y estiraba su cuello mientras jadeaba, seguía pidiéndome más, quería todo de mí y yo hacía mi mejor esfuerzo para dárselo, me incliné un poco más, tocando un punto dentro de su cuerpo que lo hizo gemir con  fuerza. -¡Chan…Chanyeol!-estaba sonriendo y yo sonreía con él, no estaba seguro de sí Baekhyun recordaría todo esto en la mañana, pero seguramente su cuerpo no lo olvidaría. Su mano temblorosa comenzó a tocar su m*****o al ritmo de mis embestidas, sabía que ninguno de los dos aguantaría por mucho tiempo, apreté los dientes sintiendo como nuestros cuerpos se estremecían, me moví casi con violencia dentro de su cuerpo, hasta que no pude resistir, había aguantado demasiado y no podía detenerme, con unas cuantas penetraciones más me vine dentro de él, oyéndolo gemir y sintiendo sus paredes apretando mi m*****o, también había terminado. No me atreví a separarme de él, aunque la posición en la que estábamos no era precisamente la más cómoda y seguro Baekhyun terminaría con morados en su espalda (y en otras partes de su cuerpo) pero no quería alejarme, aún con la respiración agitada me mantuve abrazándolo y él hacía lo mismo incluso sus piernas seguían entrelazadas tras mi espalda, tampoco me dejaba ir. -Me gustas… Baekhyun-me animé a decirle cuando nuestras respiraciones se calmaron, no había nada más que silencio y el rumor de mi corazón intentando volver a latir con normalidad, me levante un poco para mirarlo, tenía los ojos cerrados, una expresión apacible como si nada hubiera pasado, sin decir nada e intentando alejar cualquier clase de pensamiento de remordimiento de mi mente, me levanté a penas para tomar una manta que estaba en el sofá y acomodar a Baekhyun en el suelo alfombrado, sinceramente no tenía energía para más, nos tapé con la tela y lo junté más a mi cuerpo, abrazándolo con delicadeza, él se acomodó entre mis brazos y yo besé con ternura su cabeza y me quedé dormido al instante. ---- No esperaba despertar con tanta comodidad, pero obviamente mientras uno duerme no recuerda lo malo o bueno que ha hecho, fue despertarme y que mi cerebro comenzara a bombardearme con preguntas y pensamientos de remordimiento. Me senté observando a mi compañero de apartamento (porque no éramos nada más que eso) durmiendo a mi lado, tenía el pelo revuelto, como un recordatorio de lo que había pasado en la noche. Lo vi frunciendo el ceño, seguro ya le estaba dando dolor de cabeza por la resaca así que lo menos que podía hacer era levantarme y hacerle algo de comer. Cuando iba a ponerme de pie una mano apretó con fuerza mi muñeca, volteé a verlo y estaba intentando sentarse mientras se sobaba las sienes. -Creo que bebí demasiado- contuve las ganas de reírme a carcajadas, lo decía de una forma tan… inocente. -Voy a prepararte algo para la resaca…- fue lo único que se e ocurrió decir. -Chanyeol… tenemos que hablar- no abría los ojos, probablemente le dolía demasiado la cabeza, por lo menos sus palabras me decían que no había olvidado lo que había sucedido, aunque no estaba seguro de que eso fuera algo bueno o malo. -Lo sé, hablemos después de que comas algo ¿de acuerdo?- no protestó así que me dirigí a la cocina (no sin antes ponerme la ropa a medias) mientras cocinaba la sopa milagrosa que me había enseñado a hacer mi madre lo miraba de vez en cuando, estaba acostado sin dejar de sobarse la cabeza por el dolor, por suerte el piso estaba alfombrado y había calefacción, por lo que no tuvo que moverse a su habitación o al sofá. Le serví la sopa y lo ayudé a sentarse, él comenzó a comer lentamente intentando reponerse. Miré a mi alrededor suspirando, la mesa estaba sucia, así que con un trapo comencé a limpiar y probablemente también tendría que limpiar el tapete que estaba debajo, joder… pero, muy en el fondo sabía que eso no sería lo más difícil de limpiar.
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