Cuando la guerra finalmente se apago, no fue por cansancio, sino por la decisión de una sola criatura: el Rey Lobo del Norte, padre del actual Emperador. Su nombre se perdió en documentos celosamente guardados, pero todos conocían la historia de como su rugido derrumbo el ultimo frente humano y obligo al mundo a detener su propia ruina.
Ante la devastación, las criaturas mágicas llegaron a un acuerdo:
si iban a convivir con los humanos que deseaban la paz, y si iban a gobernar un territorio tan vasto como recién nacido, era necesario crear algo mas grande que un reino.
Así nació el Imperio de las Siete Razas, una alianza sin precedentes, tejida con juramentos antiguos, sangre derramada y una promesa de equilibrio.
El Emperador Lobo y su legado
Los hombres lobo poseían una fuerza que ningún otro ser podía igualar, pero no fue su poder lo que los convirtió en gobernantes, sino su capacidad para mantener el orden entre criaturas demasiado diferentes, demasiado orgullosas, demasiado propensas a resolver diferentes con colmillos, fuego o hechizos.
El Emperador Lobo- alto como una torre, marcado por batallas ancestrales, y con un aura que podía doblar la voluntad de cualquiera- tomo el mando con dos objetivos:
1. Evitar que la guerra humana volviera a repetirse.
2. Evitar que las criaturas se destruyeran entre si.
Como muestra de buena fe, cedió parte del territorio del Imperio a cada r**a, creando un mapa tan vasto y diverso como un mosaico vivo.
Los Reinos del Imperio
Cada reino fue entregado a un líder capaz de mantener a su especie unida, pero también de obedecer al Emperador.
1. El Reino de las Hadas-Norte Profundo
Donde los bosques parecen respirar y la luz atraviesa los arboles como si tuviera voluntad propia.
El Rey Hada gobierna desde un palacio que flota entre raíces y hojas luminosas.
Controlan las estaciones, la naturaleza y los vientos fríos del norte.
2. El Reino de los Dragones-Montañas del Fuego
Cordilleras tan altas que cortan las nubes.
Los dragones viven entre cavernas calientes, cuevas de cristal y antiguos nidos de roca.
Su reina es temida y respetada por todos; incluso el Emperador mide sus palabras con ella.
3. El Reino Demoniaco-Grietas Escarlatas
Un territorio de volcanes dormidos, ríos subterráneos de fuego y una noche perpetua.
Los demonios no obedecen por miedo, sino por pacto.
Su rey firmo el tratado con su propia sangre ardiente.
4. El Reino de los Vampiros-Valles de Sombras
Lugares donde el sol se filtra débilmente entre montañas y nieblas.
El Rey Vampiro mantiene un orden estricto; su palabra es ley y sus secretos son innumerables.
5. El Reino de los Elfos-Bosques Antiguos del Este
Arboles tan altos que ocultan al cielo y raíces que guardan historias antes de la humanidad.
los elfos son la r**a mas longeva después de los dragones.
Su reina una de las primeras en luchar junto a los humanos aliados.
6. El Reino de las Brujas-Tierras Umbrías
Llanuras envueltas en bruma, donde la magia flota como un perfume denso.
El Consejo de Brujas dirige el reino, pero la Suma Reina es la única que puede hablar ante el Emperador.
7. El Reino de los Lobos-Territorio Imperial
Aunque todos los reinos son importantes, el centro del Imperio pertenece a los lobos.
Ahí se encuentra la capital, Lúmina, donde reside el Emperador y su hijo, el príncipe Dominick.
Las murallas parecen hechas de luz viva; los salones con hermosos espacios donde si te paras cerca del ventanal mas grande podras ver en su esplendor a la luna llena.
El Representante Humano
En honor a los humanos que lucharon junto a las criaturas en la guerra, el Emperador nombro un cargo especial:
El Consejero Humano
No un rey, no un noble, sino la voz de los humanos dentro del Imperio.
Su linaje proviene directamente de los primeros aliados que no temieron a las criaturas, y su juramento ancestral es mediar, informar y ser puente entre El Área y la capital.
Su familia ha ocupado ese puesto por generaciones.
Es a la casa del Consejero a donde se envían las cartas, los avisos diplomáticos y también las advertencias cuando los limites del Área se agitan.
El Nacimiento del Área
Los humanos que siguieron rechazando a las criaturas exigiendo un territorio propio.
El Emperador acepto, pero con reglas estrictas para evitar que la historia se repitiera.
Se levantaron muros y barreras mágicas.
Se trazaron rutas de abastecimiento.
Se asignaron guardias y mensajeros que jamás cruzaban lo prohibido.
Así se creo El Área, un mundo pequeño dentro de un mundo enorme.
Un lugar donde los humanos podían vivir en paz... o en aislamiento.