Capítulo 17 - Miradas que no se encuentran

533 Words
-Katy Bell- El dia paso mas lento de lo normal. Las clases se me hicieron pesadas, no por lo difícil, sino porque mi cabeza estaba en otro lugar. En un columpio bajo un cielo iluminado. En una voz tranquila. En una orquídea blanca descansando aun en la mesa de mi sala. Mi teléfono vibro justo cuando salíamos del ultimo salón. |Dominick: |¿Sigues libre después de clases? Podríamos tomar un café si te apetece. sonreí sin darme cuenta. -¿Mensaje interesante? -pregunto Delayra, inclinándose peligrosamente cerca de mi pantalla. -Nada raro -mentí mal-. Solo... un café. Lili me miro de reojo, como si ya supiera la respuesta antes de formular la pregunta. -¿El mismo café del centro? Asentí. -Entonces vamos contigo -dijo Delayra con una sonrisa demasiado inocente para ser real. No proteste. Parte de mi agradecía no ir sola. Caminamos entre risas y comentarios sobre profesores, exámenes y cosas que normalmente llenaban nuestros días. Todo parecía normal. Demasiado normal para forma en la que mi pecho latía un poco mas rápido con cada paso que nos acercaba al centro. Dominick ya estaba ahí cuando llegamos. Apoyado contra la pared exterior del café, con una chaqueta oscura y esa calma suya que parecía no pertenecerle a nadie mas. Cuando me vio, su expresión cambio apenas, como si el mundo se hubiera ajustado un grado para encajar mejor. -Hola -dijo, acercándose-. Gracias por venir. -Hola -respondí, sintiéndome extrañamente consciente de cada movimiento mío. Fue entonces cuando lo note. Las miradas. Un par de chicas sentadas cerca de la entrada dejaron de hablar. Un murmullo se extendió como una onda pequeña, casi imperceptible, pero real. Delayra y Lili se quedaron quietas por un segundo, observándolo con mas atención de la habitual. -Espera... -susurro Lili, muy bajito-. ¿Dominick... Black? Mi corazón dio un salto extraño. -¿Que? -pregunte. Delayra parpadeo, sorprendida, pero no dijo nada. Se limito a sonreír como si acabara de guardar una información peligrosa en el bolsillo. -Nada -respondió Lili al final-. Luego te cuento. Entramos al café, pedimos bebidas y nos sentamos cerca de la ventana. Dominick se integro a la conversación con naturalidad, sin imponerse, sin buscar atención. Eso, curiosamente, parecía atraerla mas. Pero en medio de todo, algo me incomodaba. La sensación volvió. Un cosquilleo en la nuca. Como si alguien me observara. Gire la cabeza, buscando entre la gente que pasaba por la calle, entre reflejos de vidrio y sobras en movimiento. Nada. -¿Todo bien? -pregunto Dominick, notando mi distracción. -Si... -dije, aunque no estaba del todo segura-. Solo tuve la sensación de que... Me calle. ¿De que? ¿De que alguien me veía desde lejos? ¿De que algo me reconocía sin conocerme? Negue con la cabeza. -Nada importante. Pero no se fue. La sensación siguió ahí, silenciosa, constante. Como una presencia que no se acercaba... pero tampoco se iba. Y a unas calles de distancia, sin que yo pudiera verlo, alguien observaba desde las sombras. No con hambre. No con posesión. Sino con una necesidad antigua, profunda. La de un lobo que por fin había encontrado el resto de su destino... y no sabia aun como reclamarlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD