En el salón de reuniones militares del castillo de Ophiria, se encontraba reunido el consejo, nobles gobernantes de las regiones de Ophiria, fieles sirvientes a la corona quienes estaban dispuestos a dar sus vidas por una larga y prospera vida para el rey y su linaje. A la cabeza se encontraba su majestad el rey de Ophiria Thalor el implacable, con un aire de altives y mando. Kaidan entro en la sala y todos los que allí se encontraban fijaron su mirada en él. - ¿Ha solicitado de mi presencia en esta reunión, su majestad? – le dice Kaidan inclinándose ante el rey - Cierto es príncipe, por favor tome asiento – le dice el rey señalando un lugar desocupado a su lado. - ¿Podría saber el motivo de mi presencia en esta reunión? – por lo general a él quien era el s

