verdades a medias

1342 Words
Elara no volvió al aula después de eso. No podía el encuentro en el pasillo seguía repitiéndose en su cabeza como un eco imposible de ignorar, esa mirada, esa voz, esa forma en que había dicho “no es el momento” como si supiera exactamente qué estaba pasando dentro de ella. Y lo peor…Era que una parte de ella le había creído. Caminó sin rumbo fijo por los pasillos, intentando calmar la sensación en el pecho, pero no lo lograba. No era solo confusión, era algo más profundo, más incómodo. Como si algo estuviera empezando a encajar pero sin terminar de hacerlo doblando una esquina, se detuvo de golpe sus padres estaban ahí. Hablando con un profesor...Otra vez. Elara se quedó quieta unos segundos, observándolos sin ser vista no era raro encontrarlos en la escuela. Desde que había llegado, parecían estar en todos lados siempre cerca y atentos...Pero esta vez había algo distinto la forma en que hablaban...Bajo, tenso y casi urgente. El profesor asintió una vez, serio, y dijo algo que Elara no logró escuchar. Su madre cruzó los brazos, visiblemente incómoda. Su padre, en cambio, parecía… rígido como si estuviera conteniendo algo. Elara dio un paso adelante y entonces la vieron el silencio fue inmediato. —Elara ...—dijo su madre, forzando una sonrisa que no llegaba a los ojos—. ¿Qué hacés acá? ¿No tenías clase?— —Terminó —respondió ella, sin apartar la mirada. Su padre no habló, solo la observó demasiado para su gusto como si buscara algo en ella otra vez. —Tenemos que hablar... —añadió él finalmente. No sonó como una sugerencia Elara lo sintió cómo algo en su interior se endurecía. —Qué casualidad —respondió, con un leve tono de ironía que ni siquiera intentó ocultar—. Yo también.— Sus padres intercambiaron una mirada rápida, una de esa miradas que no necesitaban palabras, y ese detalle fue lo que terminó de incomodarla. —No acá —dijo su madre en voz baja. —No.. —repitió Elara—. Acá está bien.—El pasillo estaba casi vacío solo algunos alumnos pasaban a lo lejos, demasiado ocupados como para prestar atención o al menos eso parecía. Elara cruzó los brazos. —Quiero saber qué está pasando —dijo directamente—. Conmigo, con ustedes, con esta escuela...—Su padre exhaló despacio, como si ya hubiera esperado ese momento. —No es tan simple.— —Entonces hacelo simple....—Silencio Ssu madre dio un paso adelante, más suave. —Elara, hay cosas que todavía no estás lista para entender.— Eso fue suficiente. —¿Otra vez eso?..porque todos repiten eso...—su voz subió apenas, cargada de frustración—. ¿No estoy lista? ¿Y cuándo voy a estar lista? ¿Cuando pierda completamente el control? ¿O cuando alguien salga lastimado?...—Ninguno de los dos respondió de inmediato Elara los miró a ambos, uno por uno. —Ustedes sabían... —dijo, más bajo, pero más firme—. Sabían lo que soy.—Su madre apartó la mirada,Su padre no. —Sabíamos que esto podía pasar —corrigió él.Eso no ayudó. —¿Y no pensaron en decírmelo?— —No era seguro...— —¿Para quién?—Otra vez silencio. Elara sintió cómo el enojo empezaba a mezclarse con algo más Dolor. —¿Por qué están acá?... —preguntó entonces—. Todo el tiempo, Siempre cerca Y mirando.—Su madre respiró hondo. —Porque es nuestro trabajo.—Esa respuesta fue demasiado rápida...demasiado preparada y Elara lo notó. —No —negó lentamente—. Eso no es todo.— Sus padres no dijeron nada, pero tampoco lo negaron, y eso fue lo peor. Elara bajó la mirada un segundo intentando ordenar todo lo que sentía pero no pudo —Ese hombre —dijo de pronto, volviendo a mirarlos—. El del pasillo. Esta vez sí reaccionaron fue mínimo, pero claro, su padre tensó la mandibula y su madre se puso rigida —¿Quién era? —insistió. —No tenés que hablar con él —respondió su padre de inmediato. —¿Por qué?— —Porque no es seguro.—Otra vez eso, otra vez la misma respuesta. Elara soltó una risa corta, sin humor. —Claro… nada es seguro, nada puedo saber, nada puedo entender… pero tengo que confiar en ustedes.—Ninguno respondió. Elara retrocedió un paso. —No me están diciendo la verdad.— —Te estamos diciendo lo que necesitás saber —dijo su madre, casi suplicante. —No —negó ella—. Me están diciendo lo que quieren que sepa.—El silencio volvió a caer pero esta vez no era incómodo, era definitivo. Elara los miró una última vez y en ese momento…Lo sintió ese tirón en el pecho más fuerte y claro que antes pero no venía de ellos. Venía de otro lado. Giró la cabeza, casi por instinto y lo vio a Kael apoyado contra la pared al final del pasillo...observando. No parecía sorprendido ni confundido solo atento. Elara le sostuvo su mirada un segundo y algo en ella se calmó no del todo pero lo suficiente volvió a mirar a sus padres. —Después hablamos —dijo finalmente. Pero no sonó como una promesa. Sonó como distancia y se fue, no dijo nada mientras caminaba pero sabía que él la seguía. Lo sentía no como una invasión sino como una presencia cuando giró en el siguiente pasillo, Kael ya estaba ahí, más cerca sin barreras. —Escuchaste —dijo ella, sin rodeos. —Lo suficiente.—No intentó negarlo, eso le sorprendió. —¿Y? —preguntó, cruzándose de brazos—. ¿También vas a decirme que “no es seguro”?—Kael negó apenas. —No.—Elara alzó una ceja. —Qué raro.— —No es que no sea seguro —continuó él, con calma—. Es que no quieren que sepas.—Eso…eso fue distinto y más honesto. —¿Por qué? —preguntó ella.Kael dudó. —Porque cuando lo sepas… no vas a poder volver atrás. Elara lo miró fijo. —Creo que eso ya pasó.—Un leve silencio se instaló entre ellos, Pero no era incómodo era denso y Cargado. —Ese hombre —dijo Kael finalmente—. ¿Qué te dijo?—Elara bajó la mirada un segundo, recordando. —Que no era el momento, que después iba a saber quién soy realmente.—Kael no respondió de inmediato pero su expresión cambió. Se endureció. —Lo conocés —afirmó ella no fue una pregunta. Kael sostuvo su mirada. —Sí.—Elara sintió cómo el pulso se aceleraba. —¿Quién es?—Silencio pero esta vez no fue evasivo, fue contenido. —Alguien que no debería estar acá —respondió finalmente. Eso no le alcanzaba. —Eso no responde nada.— —Responde lo suficiente por ahora.—Elara soltó el aire con frustración. — JA! Genial Otro más...—Kael no reaccionó a eso solo la observó, con una intensidad distinta. —Tenés que tener cuidado —añadió. —¿Con qué?— —Con lo que estás empezando a hacer...—Elara lo miró, confundida. —No lo hago a propósito.— —Lo sé.—Eso la desarmó un poco. —Entonces ayudame —dijo, más bajo, Kael dudó apenas pero no se alejó. —Lo intento...—respondió. Elara sostuvo su mirada, no sintió rechazo, ni miedo, ni distancia. Sintió algo distinto...Algo que todavía no podía nombrar. Pero que estaba ahí, creciendo desde el otro lado del pasillo, alguien observaba. Una mujer de cabello claro, casi blanco, sus ojos se detuvieron en Elara había algo en su expresión. Algo contenido...Algo que no podía mostrarse pero que estaba ahí latente. —Todavía no… —susurró apenas y se giró, alejándose en silencio. Como si supiera… que ese momento estaba cada vez más cerca🖤🔥
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